miércoles, 30 de abril de 2003

Leo por ahi weblogs que cumplen su primer año (¿un año atrás existía ya todo este tinglado? ¡y yo sin saberlo!), justo cuando el mío cumple su primer mes. Lo cierto es que tenía las cosas muy claras cuando decidí empezarlo, pero ahora no es así. No consigo encontrarle el tono adecuado. No estoy tan triste y deprimida como para lograr un weblog estrella, de esos que logran miles y miles de fieles. Ni soy tan excentrica y moderna como para tener un weblog alternativo y extraño. Tampoco sé de informática, ni tengo cámara digital, ni siquiera tengo un mac. ¿Qué demonios puedo ofrecer entonces? No tengo ni idea. Así que seguiré así. Esto será a fin de cuentas como yo: un weblog solitario, sin demasiadas visitas, y con poquisimas respuestas. Con algunos días bajos, pero con un obstinado afán de optimismo.

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