miércoles, 9 de abril de 2003

Tengo esa sensación inequívoca de que me están mirando, y no sé desde donde. Me doy la vuelta, pero no es detrás de mi. Sin embargo, noto el taladro de unos ojos tan intensamente que me ruborizo. No hay nadie conmigo. O eso es lo que yo creo. Pero sé que me observan. Y no sé por qué. Llevo aquí mucho tiempo, y nunca había ocurrido nada. ¿Acaso hasta ahora era transparente y de repente me he materializado? Yo no me he movido, así que alguien debe haberse acercado. Pero, ¿por dónde? Ahora oigo ruidos. Pero sigo sin ver a nadie. Y yo no creo en los fantasmas. Luego va a ser verdad. Va a resultar que no estoy sola.

3 comentarios:

Teresa, la de la ventana dijo...

Ya ves que sí. Tampoco he cambiado tanto, en el fondo... ;-)

Itzi dijo...

¡Qué bonitos sois!

Itzi dijo...

¡Qué bonitos sois!