lunes, 2 de julio de 2007

En uno de esos arranques míos que me dan de vez en cuando, he decidido hacer limpieza de libros. Otra vez. De todos aquellos que, después de estar conmigo desde hace mucho tiempo, o no tanto, y que tras haber sobrevivido a mudanzas y anteriores purgas, mirándolos fríamente, no son capaces de darme ganas de volver a leerlos. Tengo muchos libros, y son mayoría los que han superado la prueba de la relectura, pero otro montón se ha quedado en el camino, y he decidido que no quiero que sigan conmigo. Muchos ya no me dicen nada, aunque en su día me lo dijeron, otros los compré en arrebatos consumistas, cegada por su bajo precio y jamás llegué a abrirlos… Me siento un poco madre descastada al abandonarlos así, pero es que no los quiero, y no quiero tenerlos en el trastero acumulando polvo. Porque los libros están para que alguien los lea, y si no soy yo, puede leerlos otro. ¿Y si para otra persona esos libros que yo no quiero logran convertirse en esos libros imprescindibles, en un libro de su vida? Un libro no leído es papel muerto, y yo amo demasiado a los libros para hacerles eso, incluso a los que ya no me gustan. Así que, poco a poco, mis pobres libros caídos en desgracia respirarán otros aires e irán siendo liberados, para que otras personas que quizás sepan apreciarlos y amarlos más que yo, lo hagan.

Sin embargo, antes de lanzarlos a la jungla del asfalto, he pensado que sería buena idea ofrecérselos a todos aquellos que se asomen a esta ventana y los quieran. Por lo pronto, pegaré una lista con 20 libros sobre los enlaces, y si alguien se siente atraído por alguno, no tendrá más que mandarme un correo (desdemiventana@gmail.com) para decirme cuál quiere. Si esto tiene éxito y hay respuestas, iré marcando los que se vayan adjudicando, hasta que se acaben…y después pondré otros pocos. Si no funciona la cosa, me olvidaré de experimentos y dejaré los libros por ahí, como he hecho otras veces, al estilo más tradicional del Bookcrossing

El cómo hacer llegar a cada uno de los interesados esos libros es algo que aún no tengo claro. No quiero gastarme ni un chavo, eso vaya por delante… ¿Se puede mandar por correo contrarreembolso un paquete particular, igual que los envíos de mensajería a portes debidos? ¿Habrá alguien dispuesto a pagar lo que cuesta recibir unos libros usados que ni siquiera sabe si están en buen estado o son basura digna de estar en un contenedor de papel? Partiendo de que alguien quiera darme la dirección de su casa para que una completa desconocida le mande un libro…

¿No me estaré metiendo en un berenjenal?

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