viernes, 7 de noviembre de 2008

El curso de Escritura Creativa empezó en octubre, he podido ir dos días y me estoy planteando dejarlo, porque no soy capaz de escribir ni una frase de ficción. Y la verdad, ir sin llevar los deberes hechos, no tiene demasiado interés. Y conste que lo intento, pero no consigo escribir nada que no sea una entrada para este blog, y aún así, muy de tarde en tarde. Es como si la realidad que me rodea fuese tan potente que no me permitiese salir de ella, como si necesitara vivir al cien por cien con los pies en el suelo, e intentar crear seres o historias de mentira fuese una frivolidad que mi cerebro no me permite. Leer sí que leo, supongo que es porque exige una actitud menos activa. Además sigo con los Episodios, una lectura pegada a la realidad, a fin de cuentas.

Siempre he pensado que en la vida de un escritor hay un tiempo para vivir y otro para escribir, no precisamente sobre lo vivido, pero sí gracias a ello. Unas épocas en las que no hay nada que decir, porque uno está demasiado ocupado en vivir, a tiempo completo.

 Como yo ahora.

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