viernes, 29 de enero de 2010

Las primeras veces (¿no era eso el título de un libro de Jordi Mollá, el actor?)


Hoy me me pintado las uñas de un granate oscuro, casi negro. Supongo que es algo que debería haber hecho hace mucho tiempo, a los trece o catorce años, pero no lo hice. Esperé hasta esta mañana, es decir, casi treinta años más tarde. Aunque de higos a brevas lo haga con un color muy claro, casi transparente, no suelo llevar las uñas pintadas. Sin embargo, esta mañana vi el frasco de esmalte en el cuarto de baño y recordé que lo había comprado este verano, en un arrebato que se quedó en nada, porque ha sido hoy cuando lo he estrenado. Ha sido un un impulso, un pequeño guiño a la rutina, a lo de siempre, y lo cierto es que me gusta el efecto que me ha producido un gesto tan superficial y nimio como este. Me miro las manos y me cuesta reconocerlas, son las mismas y son otras, las de una mujer diferente. Y sin embargo, soy yo. ¿O no? Soy la misma de siempre, o quizás ésta también sea yo, pero hasta ahora no lo sabía. Es un fenómeno curioso, mis manos se mueven de manera diferente, con una delicadeza distinta por completo a la habitual, como si hubieran adquirido vida propia, y en lugar de tocar las cosas, las acariciaran...

Me encanta saber que aún quedan primeras veces en mi vida. Que puedo sentir el cosquilleo que produce el probar cosas nuevas, y que me guste sentirlo. Que algunas de ellas saldrán mal, o me decepcionarán, pero  que otras serán agradables sorpresas, y sólo por esa posibilidad, la del éxito, merece la pena intentarlo. Que aún tengo suficiente curiosidad e inquietud como para no acomodarme en los almohadones de lo malo conocido, y aventurarme al encuentro de lo bueno por conocer, a pesar de lo incierto. Porque en cualquier momento, puedo pintarme las uñas de oscuro y sorprenderme a mí misma. Y que eso me haga pararme a pensar. Y hacerme sonreir.

4 comentarios:

Reyes Uve dijo...

Me parece fantástico .
Nos quedan muchas primeras veces, ni se te ocurra dudarlo.
Yo también me siento hoy así, encouraged, o como se diría en andalú, encorajiná.
....
No, no creo que sea lo mismo.
Jaja .
Un beso enorme.

Teresa, la de la ventana dijo...

Sí, Reyes, yo también creo que aún me quedan muchas primeras veces. Pero no por eso deja de sorprenderme agradablemente cuando tropiezo con alguna.

Rojo dijo...

Foto, foto! :)

Alegría. dijo...

¡Por favor! ¿También en esto nos parecemos? "Mi primera vez", en el mismo color, fue el miércoles pasado, y sí, cuando las llevo pintadas, llevo brillo o un color clarito casi imperceptible. Claro, que logré superar mi hábito (que detestaba) de morderme las uñas, con 22 años, y ha habido recaídas parciales.