martes, 25 de mayo de 2010

Cosas que nunca entenderé por ser de Madrid


Hablo tres idiomas. Español, porque soy de Madrid, inglés, porque lo estudié durante mi infancia y adolescencia, y francés, porque me casé con un súbdito de la Republique gabacha. Sin embargo, no hablo ninguna de las lenguas autonómicas. Y no lo considero necesario, porque esos lugares de este país en los que se hablan otros idiomas también son España, y si les hablo en español, me entienden.Tampoco hablo sueco, ni italiano, pero cuando visité Noruega e Italia, hablaba en inglés, el idioma que, igual que yo, habían estudiado en el colegio el recepcionista del hotel de Milán y la taquillera de la estación de Oslo. Usábamos lo que teníamos en común, lo que nos permitía comunicarnos, y funcionaba. Yo podía visitar sus países, y ellos recibir a gente con ganas de conocer su tierra.

Por eso no me entra en la cabeza que un presidente regional que, aparte del idioma de su autonomia, domina sobradamente la lengua del estado no la use con sus colegas del resto del país cuando viene a una institución de carácter estatal. Confieso que en mi ignorancia de madrileña centralista no tenía ni idea de que hubiese traductores de las lenguas autonómicas en el Senado. Jamás se me hubiese ocurrido algo así. Sencillamente, porque no creo que haga falta. A la inversa sí, lógicamente un alcalde canario al que invitan a una sesión del parlamento catalán necesitará traducción, y nadie va a escandalizarse porque los señores catalanes no hablen en español por deferencia a él. Pero que haya que montar el paripé (y el gasto) de los pinganillos y los traductores cuando todos saben hablar el mismo idioma, en fin, no sé, me parecen ganas de complicar las cosas. Y agarrarse precisamente a lo que nos separa, y no a lo que nos une.

Pero claro, yo sólo soy una madrileña, y ciertas cosas no las entenderé nunca...

43 comentarios:

audaciosus dijo...

probablemente no sea con el cristal de utilidad con el que hay que mirar ese tema ¿o piensas que en cataluña, galicia, euzkadi, flandes, kosovo, macedonia o córcega -por ponerte ejemplos en europa- no resulta igual de incómodo e inútil? en el caso nuestro podría explicar más la misma actitud de afirmación política que el desfile de badajoz este finde o la fiesta del doce de octubre... y eso es lo que hay si vas por la vía de la lengua propia o común... y si lo quieres complicar te puedes pasar a si aquello es o no españa, bélgica, serbia o francia y volvemos otra vez a lo del desfile, saludos

Teresa, la de la ventana dijo...

Es que yo parto de que las autonomías son parte de España, Audaciosus. Recuerda que soy de Madrid...

Mayte dijo...

Des de la periferia y como catalanohablante, que también habla inglés, porque me licencié en filología inglesa, y español porque ésa fue la lengua obligatoria de mi E.G.B (sin que nadie, por cierto, les preguntara a mis padres si les parecía bien ni les ofreciera otras alternativas, y sin que, por ello ni ellos denunciaran a nadie ni yo quedara traumatizada)y porque vivo con un descendiente de andaluces con quien me comunico en castellano ; como amante, en fin, de todas las lenguas, sin exccepción, y especialmente de las minoritarias, sólo puedo decirte que el catalán, el gallego y el euskera tambíen son lenguas de España y que ojalá se consideraran patrimonio cultural de este país y se enseñaran en más universidades españolas (lamentablemente hoy es más fácil estudiar catalán en universidades alemanas o inglesas que en España). El catalán y el gallego son lenguas románicas, igual que el español y de la misma manera que yo puedo entender a un gallego, e incluso a un italiano, poniéndole un poco de buena voluntad, creo sinceramente que cualquier vallisoletano, madrileño o extremeño puede entender el catalán; sólo le hace falta acercarse a esta lengua con cariño. Me crispa que a veces en los telediarios pongan subtitulos cuando sale alguien hablando en catalán y no lo hagan cuando sale Mourinho o cuialquier jugador hablando en portugués o en italiano. El Senado, Teresa, és la cámara de representación territorial (o debería serlo)y por lo tanto qué menos que los senadores autonómicos puedan expresarse en su lengua, siempre partiendo de que la propia constitución establece que " La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección". ¿De qué respeto y de qué protección estamos hablando si nos conminan a utilizarlas sólo dentro de nuestras murallas y a veces ni eso?(tendrías que ver lo difícil que és conseguir que en el día a día puedas hacer tu vida exclusivamente en catalán).Por la misma regla de tres, y aplicando tus argumentos, en la unión europea se podría prescindir perfectamente del francés, el español, el italiano o el alemán, para ahorrar en traductores, y hacer del inglés la única lengua de trabajo (al fin y al cabo todos o casi todos lo chapurrean y en tiempos de internet está claro que es la LENGUA de comunicación, por excelencia). Como filóloga, me es difícil aceptar ese argumento de aparcar la lengua minoritaria en aras de facilitar la comunicación a través de la lengua común que todos dominamos. Si bien la comunicación es lo primero, también es evidente que toda lengua es, en realidad un modelo de representación del mundo y siempre serà más fàcil explicar tu identidad, tus deseos,tus reivindicaciones con la lengua en la que aprendiste tus primeras palabras, que con una lengua que, por más que domines, uses y quieras, es tu OTRA LENGUA. Montilla iba al Senado a hablar de cosas que concernían, directa o indirectamente, a nuestra comunidad y utilizó su segunda lengua, en realidad, pero la lengua propia de la comunidad a la que representa. Para mí, el catalán es una lengua más de España y es mi lengua, la lengua en la que quiero que me represente mi presidente cuando va a la cámara de representación territotial. Has tocado, Teresa, un tema especialmente delicado para los catalanohablantes, respecto al que admito que soy tremendamente subjectiva y especialmente susceptible. Un beso

audaciosus dijo...

pero teresa el hecho de ser de madrid no significa que se tenga que pensar eso y ni siquiera que sea cierto -lo cual es una exageración... el que hubiera certeza o no en el mundo de las ideas- yo también lo soy -de madrid- y no pienso como tú y conozco a más gente que unos sí y otros no... así que -a mon humble avis- no debe ser la procedencia -y quizá por eso no había caído en que tú opinión es esa porque eres de madrid- la variable que explica la opinión sobre la composición de españa y del estado español ;)

Teresa, la de la ventana dijo...

Es que yo no estoy poniendo en duda la composición del estado español. Ni cuestionando el uso de sus múltiples lenguas. Pero sí la falta de practicidad que lleva unido un gasto fácilmente evitable. Y si digo que soy de Madrid (no hay más que fijarse en el título del post, estaba ironizando, evidentemente) es para marcar la diferencia entre los que vivimos en comunidades "neutras", sin identidad propia, sin una lengua distinta al español, sin afanes independentistas. A eso me refería con "ser de Madrid". Está claro que no todos los madrileños piensan como yo. Hasta ahí llego. Pero este es mi blog y la opinión que expreso es la mía.

En cuanto a extrapolar lo que digo con el español y España con el inglés y Europa, es que no tiene nada que ver. Porque puestos a eso, también podemos irnos a lo más pequeño, y hacer traducciones en andaluz o canario en el congreso de los diputados. Aunque seguramente los de Cádiz protestarían si el traductor fuese de Sevilla. Y ya la tenemos líada otra vez...

En fin, que creo que con la que está cayendo económica y políticamente a nivel nacional, estás cosas son pequeñeces, árboles que impiden ver el bosque. Y distraen de lo verdaderamente importante. Y lo que es peor, cuestan un dinero que no sobra, precisamente.

Mayte dijo...

Evidentemente Teresa, tu expresas tu opinión y nosotros la nuestra. Suponía que hablábamos de lenguas y no de dialectos o variantes del español (con todo mi respeto hacia ellos), por lo tanto, no acepto de ninguna manera el ejemplo que pones del andaluz o canario. Y casi me ofende que compares lenguas con muchos años y con toda una literaura detrás con variantes del español. "Con la que está cayendo" es el argumento de moda en estos últimos tiempos. Con la que está cayendo ¿por qué no dejamos de restaurar las catedrales, de traducir libros, de gastar tanto en cultura (al fin y al cabo no da resultados tangibles)? Tengo muy claro que es muy difícil explicar lo que sienten las personas que se han criado en una lengua diferente al español a la gente que sólo ha convivido con este idioma y que se vanagloria de no necesitar ninguna de las otras lenguas autonómicas para nada. No trato, por lo tanto de cambiar ninguna opinión. Sólo explicaba mi visión de las cosas, desde una perspectiva totalmente opuesta a la tuya.

Arancha C. dijo...

Comparto el pensamiento que recoges en tu post, Teresa, no por ser de Madrid también, sino por ser ¡extraterrestre!
Es un verdadero sinsentido tener que pagar de nuestro bolsillo el servicio de traducción simultánea del Senado, y es esto y no otra cosa, lo que yo creo que pones en tela de juicio en tu post.
Por poner un ejemplo que clarifica mi indignación compartida contigo: del dinero que el Estado me retiene de la nómina todos los meses, un 0,00...x% me lo hacen pagar unos senadores que hablan perfectamente el castellano, que no nos olvidemos, es la lengua oficial del Estado Español. Es el deber de todos los españoles, incluidos los senadores, conocer el castellano y se supone que si están en el Senado, es porque acatan las reglas de este juego; no en vano, para ser senador hay que ostentar la nacionalidad española y eso implica unos derechos muy, muy amplios y también unas obligaciones. A nadie nos preguntan cuando nos exigen el cumplimiento de las obligaciones del Estado Español (a mí no me preguntan si quiero o no pagar impuestos como tampoco me preguntan si quiero o no que mis hijos estudien la lengua oficial de España).
Quizás lo que les ocurre a los senadores es que se olvidan de que su sueldo se lo pagamos por trabajar en una institución del Estado Español y probablemente, si tuvieran un mínimo respeto por lo que representan, velarían mucho más por el dinero de los que les mantenemos y, puesto que pueden hacerlo, se comunicarían en la lengua oficial para no derrochar.
Que conste que opinaría igual siendo madrileña, catalana, vasca o gallega, porque lo que verdaderamente estoy criticando es el despilfarro.
Soy una acérrima defensora de la diversidad española y creo sinceramente que una buena medida de integración sería que todos los estudiantes españoles salieran de 4º de la ESO habiendo estudiado obligatoriamente alguna otra lengua española además de la oficial y la de su comunidad, para que todos tengan las mismas oportunidades en todo el territorio.
Si de algo hay que sentirse orgullosa es precisamente de la riqueza lingüística, cultural, histórica, gastronómica, ecológica y geográfica de nuestro país. Es una pena que algunos miopes no lo vean, ya sean nacionalistas o nacionales (los extraterrestres sí parece que lo tenemos más claro, pero es lógico: hemos viajado mucho por el espacio…)

Diva Gando dijo...

Teresa, yo estoy de acuerdo contigo. Es un derroche y un sin sentido gastarse dinero en esas tonterías. Yo habito en Cataluña y mis hijos ¡no tienen la opción que tiene Montilla, no pueden ir a colegio alemán, así que se ven "normalizados" y todo absolutamente todo es en catalán.

Lo siento Mayte, pero no estoy de acuerdo contigo en lo de que es más fácil estudiar catalán fuera de España que dentro.

Lo importante, lo verdaderamente importante es lo que se dice y no el cómo se dice. Nos ponen la zanahoria del "cómo" para que no veamos el "qué".

De todos modos el catalán debe de ser muy importante. Fijaos Montilla lo poco que sabía y lo lejos que ha llegado...

Vicent dijo...

Estamos en un mundo globalizado, lo que ocurre en Surinam se conoce en Tomelloso en cuestion de minutos. Y sin embargo esto es un error grave, el ser humano siempre ha tendido al localismo.

Yo soy valenciano, bueno de Alicante, pero de Alicante capital, que no de pueblo, realmente del barrio de los franciscanos, pero no de la parte de abajo no, de la de arriba y dento de las de arriba de la mejor calle de todo el barrio, pero viviendo siempre en el lado izquierdo según se sube, que los del derecho ya conocemos todos de que pie cojean y ... Sí, así hasta el infinito.

Nunca se podrán evitar estas situaciones, ademas pensamos que somos exclusivos hasta en esas memeces y no es así, los italianos del norte industrial y rico se parecen a los del sur agrícola y pobre lo mismo que un huevo y un autobus, por no hablar de los belgas, divididos entre los que hablan flamenco y los que hablan francés, sin entrar en detalle de los cantones suizos, con tres idiomas a la greña o los land alemanes, un inglés apenas entiende a un galés en el mismo teórico idioma, etc, etc,.

Me parece un despilfarro lo de los traductores en el senado y lo del ministerio de "igual da", y lo de la duplicidad de cargos en las administraciones autonomicas y nacionales y lo de eurovisión y lo de marcar la x en la renta y lo de ...., mil cosas más.

Cierto es que los de Madrid casi nunca entendereis estos matices regionales, el centralismo historico de este país ha hecho mucho daño a las periferias pero es muy dificil que os deis cuenta porque rara vez el elefante se percata de que pisa a la hormiga, pero lo hormiga siempre anda pendiente de por donde cruza el elefante.

En una cosa estoy completamente de acuerdo, el blog es de Teresa, :.)

Diva Gando dijo...

El problema en estas regiones con otra lengua es que se hace "negro" porque antes hicieron "blanco", sin importar si "blanco" conviene o no conviene.

Pero vamos a ver, si se junta un catalán, un gallego y un vasco, ¿en qué idioma van a hablar? No me gusta hacer una cosa porque antes se hizo otra.

Bernardinas dijo...

Debes de estar alucinando, Teresa. A los que vivimos en Madrid sí que deberían ponernos un traductor simultáneo, porque en provincias se lo toman siempre todo a la tremenda.

miedoslibres dijo...

Teresa,

no sé qué decir, nunca te había leído en tal berenjenal como te has metido; me decepciona leer estas palabras en tu blog (muy personal), porque sé que eres una persona que sé aprecia a Pla, por ejemplo, y que sé que estás abierta a las sensibilidades de la periferia (porque lo he comprobado in situ y felizmente en persona).

Suscribo cuanto dice Mayte. Y me indigno con ella, y con las mismas razones y el mismo título de filólogo.

En breve también yo le dedicaré un post a estos 6500€ que ha costado la traducción del discurso de Montilla en la Cámara Territorial, gasto que figura hoy como noticia en la portada del ABC y en El Mundo con buena sazón de falta de respeto, según nos tienen acostumbrados.

Fíjate, Teresa, amiga y más, que este importe es en verdad una nimiedad si lo comparamos con lo que nos cuesta a los catalanes ser españoles, lo que se conoce por el expolio fiscal de Cataluña).

Te mando un abrazo, y con él espero abarcar tanta incomprensión.

¿Sabes lo malo de todo esto? Que así es como se nos está empujando fuera, lejos... Tu ja m'entens, benvolguda.

Teresa, la de la ventana dijo...

Efectivamente, mi crítica es al despilfarro, al gasto innecesario, ni más ni menos. Aunque parezca una nimiedad una cifra como la de 6.500 euros dentro de los presupuestos y números mastodónticos de las cuentas del estado, no deja de ser dinero. Y un grano no hace granero, pero ayuda al compañero. En un momento tan delicado económicamente como el que vivimos, todo cuenta (debería haber contado siempre, pero... en fin... esto es España), cada pequeña cosa. Cada medida, cada recorte de gastos es un pellizco que no nos dan a los de siempre. Es más, el rasgo generoso y ahorrativo de renunciar a traducciones innecesarias debería haber salido de los propios senadores autonómicos con lenguas propias. Un detalle ése que, de haberse producido, no me cabe duda que hubiese sido muy tenido en cuenta en próximas convocatorias electorales por parte de los votantes.

Teresa, la de la ventana dijo...

Antonio, ya imaginaba la que se iba a montar si escribía sobre esto, pero es lo que he pensado cuando he sabido lo del Senado. Sé que me lee mucha gente desde Cataluña, y era de suponer que más de una persona se sintiese ofendida o decepcionada por mi opinión. Pero me parece que los rasgos políticamente significativos están de más en muchas ocasiones, especialmente cuando se juega con el dinero de todos en un momento crítico económicamente hablando.

miedoslibres dijo...

Teresa, si los catalanes aplicamos tu tesis contra el espilfarro... Entonces: "Goodbye Spain..." porque es mucho el dinero que nos cuesta ser españoles.

Teresa, la de la ventana dijo...

España es algo más que Cataluña y Madrid, Pedro. Además ¿habéis calculado lo que os costaría ser catalanes con todas las consecuencias?

Teresa, la de la ventana dijo...

Pero este no es el tema: no pongo en entredicho el sistema autonómico, ni el derecho a usar sus lenguas propias, sino, insisto y repito, el gasto estúpido.

Jesús Miramón dijo...

Hoy no puedo estar más en desacuerdo con tu opinión, Teresa. Yo no pienso que sea un gasto estúpido la traducción de la comparecencia del presidente de Cataluña en la cámara territorial de España, más bien lo considero un signo de respeto a una de las lenguas que se hablan en nuestro territorio. Aunque sí, me parece ridículo que tengan que traducirlo porque, como decía Mayte más arriba, para comprender el catalán, una variante del latín como el castellano, no hace falta más que poner un poco de interés.

Lo que sucede, y lo dice un navarro criado en Aragón que ha vivido en Cataluña diez años y ahora lo hace en la frontera entre las dos, es que gran parte de España ignora absolutamente la realidad cotidiana, sentimental, antropológica y casi diría arqueológica de Cataluña, que nada tiene que ver necesariamente con el final de esa lista que, no sé si consciente o inconscientemente, has escrito: «identidad propia, (...) una lengua distinta al español, (...) afanes independentistas».

Me parece lo mínimo, con crisis y todo, que en la cámara territorial de España puedan utilizarse las lenguas que se hablan en ella, y estoy seguro de que no es ese el gasto que nos ha empujado al precipicio económico.

Teresa, la de la ventana dijo...

¿He dicho yo en algún momento que hayan sido los gastos derivados de las traducciones los que nos han llevado al caos económico, Jesús? Creo que no. Pero insisto en que mi visión es la de alguien de Madrid, sí, una "región" sin identidad (Madrid es un pueblo grande castellano-manchego, eso es una realidad, aunque tengamos bandera y presidenta), sin tradición y sin antropología ninguna fuera de lo que ahora es Castilla-La Mancha y antes Castilla-La Nueva. Y desde aquí, que es desde donde yo miro, es palpable la diferencia y el rechazo que nos llega desde allí (ahora mismo hablo de Cataluña, no del resto de las autonomías) por tener que pertenecer por obligación a algo a lo que no quieren estar ligados, evidentemente no el 100% de la población, pero sí una parte significativa. Pásate por el blog de MiedosLibres y lo comprobarás.

Yo respeto y creo en la diversidad, pero no dejo de ver cómo en muchos temas y momentos hay un auténtico odio a Madrid, a quien se mira como el Estado Opresor, así con mayúsculas, con la misma inquina con que, salvando las distancias, los madrileños mirábamos a los franceses que querían hacer de nosotros una nueva provincia del imperio napoleónico. Que sea legítimo, que no... esa es una cuestión en la que no me meto ahora y de la que no hablaba en el post.

Y bueno, insisto en que prescindir de traductores en esa sesión, en una cámara en la que están representados todos los españoles, precisamente ahora, en un momento tan malo como éste, hubiese sido un gesto generoso y solidario. Un guiño simbólico y políticamente grato, aunque sólo fuera por contraste a tanta crispación continua, que, cierto, no hubiese ido a ninguna parte monetariamente hablando, pero sí como muestra de que todos, de aquí, de allí y del otro lado, tiramos del carro en la misma dirección y con el mismo objetivo: sacarlo del lodo, por encima de ideas, idiomas y lugares de residencia.

Plumalba dijo...

Y yo por mi parte insisto: sufragar los medios para poder expresarnos en nuestra lengua, en una cámara que es la Territorial de España, precisamente ahora (follón del TC), en un momento tan malo como éste, es / ha sido un gesto generoso y solidario, un guiño simbólico y políticamente grato, aunque haya dado pie a la crispación de la caverna (cuyos influjos, por lo visto, por lo aquí leído, son devastadores).
Y en relación al odio que dices percibir en Cataluña, y que semeja al espíritu que inflamó Madrid en 1808... tú misma das las razones con otros términos que yo te traduzco al punto de vista de cada vez más catalanes: "Madrid quiere hacer de nosotros una nueva provincia del imperio español". (Provincia = Territorio vencido; Imperio Español = Una-Grande-Libre).
Pero descuida: más que odio, Teresa, lo que está ganando la partida es el pasotismo. Y ahí me duele, y ahí alzo la voz (y doy apoyo a Montilla): Estamos avisando de lo que se nos viene encima, acabaremos pasando de España... si se nos sigue empujando fuera.

Vicent dijo...

Y despues de todo este lio que se ha montado nadie entra en el fondo del asunto que para mi seria la absoluta falta de necesidad de mantener una camara como el Senado? Una camara a la que dada la poca utilidad que se le sacaba, hubo que reconvertir en foro de las autonomias? Ese es el autentico despilfarro.

Por una republica federal y unicameral YA!

Mayte dijo...

Totalmente de acuerdo con el comentario anterior. El rechazo y el odio desde Cataluña hacia Madrid, Teresa, que dices percibir, no es más que la respuesta a años y años de críticas, ataques e incomprensión hacia nuestra Comunidad, que tanto Gobierno como oposición han permitido, e incluso propiciado, porque eso da muchos votos. Coincido con Jesús en que todo es fruto de la ignorancia y el desconocimiento de nuestra realidad. En Cataluña ni nos comemos a nadie, ni nos sobra el dinero, ni pedimos nada más que lo justo. Defendemos nuestra lengua porque forma parte de nuestro patrimonio cultural, porque lamentablemente, por lo que se refiere al uso, aún está a años luz del español, que, con la nueva oleada de immigración, ha vuelto a erigirse en la lengua predominante, pese a lo que diga determinada prensa. Y sí,esto es España, Teresa,un país en el que se subvenciona a la Iglesia católica con millones y millones de euros, pese a que la Constitución nos define como estado aconfesional, un país en el que gastamos 8 millones y pico de euros en el mantenimiento de una familia con un mínimo carácter representativo, un país en el que el presupuesto de defensa ni se toca, en el que los banqueros se retiran con pensiones multimillonarias....No sé, creo sinceramente que fijarse en unos gastos de traducción.......Quizá lo que habría que hacer, como proponía Quim Monzó el otro dia en La Vanguardia es eliminar directamente el Senado, que es una cámara que, tal como está, no sirve para nada. Eso sí supondría un ahorro considerable.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues a mí lo que me ha puesto la carne de gallina es que aún se vea a una Grande y Libre opresora cuando se habla de España.

Después de tantos años, es algo que me da mucho miedo.

miedoslibres dijo...

Y a nosotros más!

Reyes dijo...

Y ahora qué ? Nos tomamos unas cañas bien frías y lo olvidamos todo ??

(Yo es que soy de Sevilla) .

Jesús Miramón dijo...

Genial el comentario de Reyes.

Vicent dijo...

otra centralista :.)

Teresa, la de la ventana dijo...

Por mí encantada, Reyes... Si os pasáis un día de estos por la capital centralista y opresora del Estado, estaré encantada de tomarme algo incluso con los catalanes... Ejem...

Que ellos quieran tomarse algo conmigo... eso... es otra historia. Después de todo el jaleo que he montado con este post, seguro que, como decíamos de pequeños, ya no me ajunta ninguno...

neoGurb dijo...

Estaba yo leyendo el post (desde Badajoz, tierra en estos días tomada por la policía y recorrida por los monarcas) y me iba diciendo "madre, madre, maaadre... en la que se está metiendo". Y sí, así ha sido.

He trabajado en Cataluña, tengo amigos catalanes y vascos, me parece precioso cómo suena el vasco y me pirro por el caldo gallego. No me considero cavernícola ni centralista, e intento comprender a mis amigos y sus formas de pensar. Pero en esto no lo consigo, y además cada vez que abro la boca para hablar de ello tengo miedo de que me caiga la que te ha caido a ti.

A mí también me mola la idea de una república federal y laica, pero estamos hablando de aquí y ahora, cuando me rebajan el sueldo (y soy tan bobo que no lo critico y digo que hay que arrimar el hombro) o cuando tengo gente cercana en el paro, a saber hasta cuándo. También sé que el resto del estado le cuesta dinero a Cataluña, del mismo modo que nosotros les hemos costado mucho dinero a los alemanes (los fondos de cohesión y demás), o nos cuesta mucho dinero (menos del que debería) ayudar a los países en vías de desarrollo. Es decir, lo que tiene el estado tal y como está concebido es que las regiones (naciones, países o como cada cual prefiera llamarlo) con más recursos tienen la obligación de ayudar a las que tienen menos. Repito, de igual modo que parte de mi dinero lo dedico a ayudar a quienes lo necesitan.

Y sí, yo también creo que el gesto debería haber partido de los propios senadores. Y que dentro de algún tiempo, cuando las cosas estén de otra manera, se podría volver a hablar del tema, en tantas lenguas como fuera necesario para que todos se encontrasen a gusto, como en su casa.

Mayte dijo...

Pues nos tomamos unas cañas sin problema, porque por encima de lenguas, política y crisis está un blog como éste en el que todos hemos podido expresar nuestra opinión con respeto (creo), y seguir tan amigos. Te sigo ajuntando Teresa, ya sabes que hace mucho tiempo que te sigo y sinceramente creo que lo peligroso sería que todos estuviéramos siempre de acuerdo con todo el mundo.En Cataluña siempre sereis bien recibidos y tratados y también podeis pasaros cuando querais a tomaros "unes mongetes amb botifarra". Aunque aquí la tradición es que cada uno se paga lo suyo. ;-)

Teresa, la de la ventana dijo...

Ays, Neo... Si yo tenía claro que polémica iba a haber, porque sabía que me metía en terreno pantanoso. Pero mira, lo bueno de esto es que se puede decir lo que se piensa, y si viene gente pensando otras cosas, pues también les escuchamos.

Bueno, Mayte, tú y yo cíclicamente tenemos nuestros mas y nuestros menos, pero mira, aquí seguimos. Te tomo la palabra, ¿eh?

miedoslibres dijo...

Pues hacedme sitio, que a unas cañitas me apunto.

Bernardinas dijo...

Bueno, bueno, lo que ustedes quieran, pero el giste perfecto requiere una técnica que, lamento decirlo, sólo se domina en Madrid.

Teresa, la de la ventana dijo...

Jajajaja... Ahí le has dado, Antonio.

Anónimo dijo...

Me salgo de mi papel habitual y me hago anónimo sólo para este post.
Cuando la gente habla en terminos de normalidad como aqui, se puede hablar de todo sin problemas, pero la lengua se pega a la política y ahí se fastidia la cosa.
Me quedo con Diva cuando dice que lo importante es lo qué se dice. El idioma cada vez es la discusión enajenante que evita hablemos de los contenidos políticos, que generalmente tienden a la idiocia.
Desde el 77 he habitado 3 meses al año en cataluña nunca me he sentido agredido porque me hablen en catalán y a nadie le obligado a que me hable en castellano. Si mis interlocutores se sienten mas comodos hablando en catalan que lo hagan. Y cuando me quieren vender algo ya se encargan ellos de que les entienda.
He participado en el jurado de algunas selecciones de personal y el filtro idiomático priva del acceso a gente muy competente que no hable la lengua local. A veces he pensado si no será esto un artimaña de la clase dominante para facilitar el camino a sus vastagos. El problema es hablar en lo que a cada se sienta más comodo para dar ideas con contenido, (sin teatrillos políticos) muy interesante la entrevista del ultranacionalista sala i martin con el neonacionalista motilla si no hay nada que decir igual da que les traduzcan.
P.D-.¿Diva en que idioma hablaba ppp cuando le diste fin?

Teresa, la de la ventana dijo...

El idioma separa si quieres que separe, si lo usas como arma, y yo a veces, desde aquí, veo que en ciertas zonas se usa de ese modo. Tienes razón, Anónimo, lo importante es lo que se dice, las ganas de llegar a alguna parte, y eso es lo que a veces se echa en falta entre tanta paja y tanta polémica.

Mayte dijo...

En realidad, Anónimo, de lo que estamos hablando es del derecho que tiene un catalán a defenderse ante un juez en la lengua en la que piensa y en la que se expresa mejor, del derecho de un paciente catalán a que un médico pueda atenderle o como mínimo entenderle en la lengua en la que puede explicar mejor lo que le pasa y para eso es evidente que hay que establecer el conocimiento de esta lengua como requisito para acceder a determinados puestos. Sí, es muy importante lo que se dice pero también el cómo se dice, y la utilización de determinadas palabras, Teresa, más que lo que dices, me hace ver de forma evidente que ni por un segundo has intentado y/o logrado ponerte en nuestra piel.

Teresa, la de la ventana dijo...

Creo que he dejado claro lo que pienso, Mayte, así que no voy a entrar en más polémica. Pero sí te diré que en ningún momento he puesto en duda en ningún momento el derecho a todo eso de lo que hablas. Pero sí que he intentado ponerme en el lugar de alguien que vive ahí, y sólo piensa en vuestro idioma, y me parece una forma de limitar su horizonte y cerrarse puertas. Si yo, un suponer, tuviera que irme a vivir donde tú vives, seguramente no podría trabajar en muchos empleos por no conocer el idioma, cosa que tú sí podrías hacer si vinieras a la meseta. Entonces quién es el cerrado y el excluyente, ¿el madrileño o el catalán?

Mayte dijo...

Yo tampoco voy a insistir. Pero no se elige hablar o no catalán, igual que tu no eligiste hablar o no castellano. Se nace en una familia que habla en catalán y que se comunica en catalán, que piensa en catalán y que defiende su derecho a hacerlo. Y ojo: yo hablo perfectamente castellano. No sé quíen es el excluyente aquí: si yo que cuando vaya a la meseta puedo pasar a tu idioma o si tu que cuando vengas a Cataluña, me pedirás amablemente que abandone el mío.En fin : hay temas en los que no es posible el entendimiento. Abandono.

Teresa, la de la ventana dijo...

Creo que te equivocas, Mayte: cuando yo voy a Cataluña, me adapto a lo que hay, y eso supone en bastantes ocasiones que me respondan en catalán cuando yo me dirijo a alguien en español. Lo cual no deja de ser una situación bastante extraña y surrealista.

En cuanto a lo del entendimiento, no tenías nada más que fijarte en el título del post, Mayte... Está claro que nunca lo veré como tú, ni tú como yo.

Mayte dijo...

Sería muy fácil contestarte pero es tu blog y debes ser tu quien tenga la última palabra. Un beso

Teresa, la de la ventana dijo...

Jajjajaja... Eres tremenda, Mayte, ¿lo sabías?

Amen.

Mayte dijo...

Sí, ¿sabes a qué conclusión estoy llegando? a que en realidad tu y yo nos parecemos más de lo que nos pensamos. Cuando coincidimos es fantástico pero si no......Sea como sea ha sido un post fantástico en el que han quedado muy bien reflejadas todas las diferentes sensibilidades. Gracias por este espacio de libertad.