miércoles, 9 de junio de 2010

Lecturas de verano


Terminé por devolver a la biblioteca el libro de Dumas sin haberlo leído, incapaz de empezar el capítulo dos. No me preocupa no haberlo hecho, sé que terminaré leyéndolo, hasta intuyo que me gustará, pero no ahora, porque no es el momento. Empieza a hacer calor, y cuando eso ocurre, sin que yo pueda controlarlo, dentro de mi cerebro salta un resorte que lo bloquea y lo hace funcionar al mínimo. Tan escasita me quedo de entendederas que me cuesta horrores concentrarme en la lectura, lo paso tan mal que me aburro y abandono, hasta que comprendo que ya ha llegado, como cada año, la época en la que sólo soy capaz de asimilar libros de misterio y policíacos. También, no sé por qué extraña asociación de ideas, los calores me dan muchísimas ganas de releer. Ya me pasaba de pequeña, cuando a la hora de la siesta le daba una vuelta cíclicamente a todos mis libros de Los Cinco y a mis tebeos del Pato Donald, y los leía cada año con el mismo placer que si fuera la primera vez. Ahora sigo igual, me gusta volver a lo conocido todos los veranos, es tan inevitable e ineludible para mí como volver a sacar los vestidos de tirantes o las sandalias. Y con el mismo gusto que empiezo a lucir los hombros al aire en estas fechas o compro cucuruchos para los helados, me vuelven las ganas de reencontrarme con "Fortunata y Jacinta", "El mundo según Garp", "Las amistades peligrosas" o "El Quijote", mezclados, eso sí, con alguna aventura del comisario Montalbano o la última letra del abecedario del crimen de Sue Grafton.

Pero con lo que yo no contaba era con que las bibliotecas de este pueblo donde vivo cuentan con un presupuesto muy desahogado: siempre hay novedades interesantes. Hay tantos libros que sin ser relecturas ni policíacos también me apetece leer, que no sé por dónde empezar. De nuevo, como tantas otras veces, me quedo frente a las estanterías como una niña abrumada ante un montón de caramelos. Y no sé cuál coger. Mientras rechupeteo un sugus de limón, ya estoy inquieta porque me apetece probar uno de fresa, y al mismo tiempo no puedo dejar de escuchar cómo me llama a gritos mi favorito, el de piña...

De momento estoy con un Vázquez Montalbán que desconocía. Todo lo que había leído de él eran historias de Pepe Calvalho. Y me está gustando mucho. Aunque no pueda evitar las ganas de terminarlo para ponerme con "El mundo según Garp"... O quizás con "Las amistades peligrosas". Aún no lo tengo claro.

19 comentarios:

NáN dijo...

Si estás en la biblioteca es que estás escribiendo. A mí me pasa lo mismo todo el año. No voy a librerías salvo para comprar un libro que he conocido por otro canal. Y sin mirar las novedades. Empiezo a segregar jugos gástricos y me da un ataque de ansiedad.

Pero si vas a ir 4 días a un sitio en el que puedas leer tranquilamente todo el día, te recomiendo lo más inusual y bueno de la lit española de los últimos tiempos: "El día del Watusi", en la edición que reúne la trilogía. De Casavella. Es un 1.200 páginas, con párrafos que hay que releer. Me lo agradecerás tooooooda la vida.

(lo que a lo mejor no agradeces es haber invitado a un compulsivo como yo a conocer tu blog). Menos mal que este viernes me dan el alta, vuelvo a trabajar y tendré mucho menos tiempo).

La palabra de verificación es "tomin". Error; es "tomazo".

Di Vagando dijo...

Teresa, suelo medir lo q me gustó un libro por la cantidad de "rojo" q hay en él (subrayo en rojo). Acabo de mirar "Fortunata & Jacinta", a ver si la memoria me traiciona, y tal vez sí: pensaba q es un libro q no creo relea nunca, pero me encuentro con subrayados como estos:

"Vivir es relacionarse, gozar y padecer, desear, aborrecer y amar. La lectura es vida artifical y prestada; el usufructo, mediante una función cerebral, de las ideas y sensaciones ajenas; la adquisición de los tesoros de la verdad humana por compra o por estafa, no por el trabajo" (no digo q esté de acuerdo, pero daría para debatir...)

O, casi su última frase: "No encerrarán entre murallas mi pensamiento. Resido en las estrellas".

O, una frase que escribí en la última página:Qué soledad la de Fortunata! (y ahora no me acuerdo de casi nada, hace 7 años!)

Ahora, poniéndonos decimonónicos, yo soy totalmente Regentista. Puesta a releer, creo q el triángulo de Clarín le da mil vueltas al de Galdós, en todos los aspectos.

O debería decir "a mí me gusta más"?

HUgs

di

Teresa, la de la ventana dijo...

Sí, NáN, comparto esa ansiedad ante la imposibilidad de abarcarlo todo. Es realmente agobiante, a veces agradecería que me dijeran: "Ale, no hay más que lo que tienes en tu casa: eso es todo lo que hay". En ocasiones, lo peor de la libertad es la necesidad de tener que elegir...

En cuanto a lo de mi invitación a asomarte a la ventana, habría mucho que matizar ahí... Yo sólo dije que mi blog no debía merecer lo suficientemente la pena para que tú te asomaras, puesto que afirmabas pasarte sólo en blogs interesantes... NáN dixit en casa de Jesús Miramón, ojito...

Yo es que soy totalmente galdosista, Di. Y no sólo por Fortunata. La Regenta me gustó en su día, pero no la he vuelto a releer, supongo que eso es significativo. Aunque, te confieso que me has picado, fíjate, lo mismo me animo y cae este verano.

NáN dijo...

Bueno, lo dije mal: para que me parezcan interesantes, he de haber entrado en ellos... y casi me he prohibido entrar en nuevos, por lo que no me pueden parecer interesantes. Una vez, entrado, si responde a lo que necesito, estoy perdido. ¡Y el emisor también!

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Es el caso, NáN? ¿O estoy aún en periodo de prueba?

NáN dijo...

Lelus (es la palabra de verificación). ¿No ves que no hago que comentar y comentar. ¿Qué me dices de la propuesta de lectura de Casavella?

Teresa, la de la ventana dijo...

Jajajjaja... ¿No me estará usted llamando lela, caballerete? Es cierto, vuelves al lugar del crimen, luego algo tendrá el agua cuando lo bendicen...

El Watusi lo tengo pendiente desde hace meses, pero siempre está prestado en la biblioteca, y lo voy poniendo a la cola una y otra vez. Pero caerá, seguro.

Vicent dijo...

Cuidado con las recomendaciones que las carga el diablo... :.)

Teresa, la de la ventana dijo...

Mientras se puedan devolver al día siguiente a la biblioteca, no hay problema, Vicent...

Teresa, la de la ventana dijo...

... lo malo es cuando lo compras con toda tu ilusión, se lo recomiendas tú a alguien sin haberlo leído, y es un espanto...

Ahí si que dan ganas de decir "Tierra, trágame..."

Vicent dijo...

Eso debe ser algo horrible, espero que no te ocurra nunca.

Teresa, la de la ventana dijo...

Demasiado tarde, ya me ha pasado...

Maria dijo...

El símil libros/sugus me ha gustado mucho y me ha hecho pensar. ¡A ver si va a resultar que es una especie de verdad universal!!!!! La cosa es que yo, de pequeña, mezclaba los sugus (una de mis combinaciones favoritas era el "cocktail" frambuesa + piña. ¡Los dos mejores de vez!!!). Y, ahora, muchas veces, mezclo los libros, tengo empezados dos a la vez. Yo nunca me había planteado esto pero... ¡a ver si es que hay una especie de conexión que la psicología no ha descubierto todavía!!!!

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues algo tiene que haber en tu teoría, María, porque curiosamente, yo no soy capaz de leer más de un libro a la vez...

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Yo en verano también me tengo que tirar hacia libros más light. De hecho me acabo de preparar la lista de novelas policiacas para sacar en la biblio.

molinos dijo...

Yo leo lo que sea cuando sea. Policiacos están muy bien los de Mankelly los de la pareja de nombre impronunciable anteriores, de los años 60. Hablé de ellos en mi blog..esos seguro que te gustan...resolver casos sin movil, adn ni nada mola mucho.

Besos!!

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Qué pareja, Molinos? Ahora mismo no caigo...

molinos dijo...

Juraría que habia comentado a esto. Son unos suecos...Rosseane de Per Wahlöö y Maj Sjöwall
ese es el primero de la serie.

Ah..y que no te he censurado..he quitado la moderacion de comments...asi que lo has soñado :)

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues no me suenan nada nadita, Moli. Y conste que yo soy una de tus descerebradas que te siguen fielmente. ;-)

Pues lo de mi comentario desaparecido, para mí que postee y toqueteabas al mismo tiempo, porque no estoy tan mal, de verdad que comenté.