lunes, 12 de julio de 2010

Pudimos


Vaya por delante que no soy futbolera. Pero he seguido el mundial con gusto e interés, como lo vengo haciendo desde aquel lejano verano del 82, cuando descubrí que un partido podía ser entretenido y emocionante. Y he disfrutado mucho este año, me he ilusionado durante un mes entero y no me he perdido ni un solo partido de España. Anoche me angustié con las patadas y el juego agónico y sucio de los holandeses, y disfruté a tope cuando todo se resolvió de manera tan justa y favorable para los nuestros. No salí a la calle a gritar, ni me puse camiseta roja, ni me pinté la cara, pero sí que me acosté a la una y pico, después de tragarme encantada los reportajes de Telecinco (y de la Cuatro, zapeando durante los frecuentes cortes para publicidad de Telecinco). Y hoy veré el paseo triunfal por Madrid. Y no descarto comprarme alguna camiseta conmemorativa para guardármela de recuerdo.

Hay cosas que pasan una sola vez en la vida, y creo que ésta es una. Intrascendente, pero emocionante. ¿Opio y circo para las masas? Es posible. Pero a veces sentirse masa es muy gratificante, es genial saberte parte de algo, hace que te sientas bien. Y un poquito de felicidad nunca viene mal. Yo, al menos, la valoro lo suficiente como para no tirar ni una pizca a la basura. Y ayer y hoy, y creo que durante unos días, la felicidad flota en el ambiente. Y yo no pienso desperdiciarla.

¡Campeoooooones, campeoooooooooooones, oeoeoeoeooeoeeoooeeeeeeeeeeeeeeeee!

12 comentarios:

molinos dijo...

Fue divertido y emocionante y fue una pasada salir a la calle y ver a todo el mundo feliz. ¿Qué el fúbtol es una gilipollez? Por supuesto, pero en las chorradas está la emoción y la ilusión del día a dia.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues eso mismo pienso yo, Moli. Las pequeñas cosas sin importancia, justamente las gilipolleces, son las verdaderamente importantes. Esta mañana todavía se veía a muchos resacosos con la bandera de capa, la cara toda llena de churretes rojos y amarillos y una sonrisa de oreja a oreja. ¿Soy una simple porque eso me pone contenta? Pues seguramente para algunos. Pero que me quiten lo bailao. Me lo pasé genial ayer, y durante todo el campeonato.

José Antonio Peñas dijo...

¿Como? ¿Sin escote de alegres y rojigualdicos colores? ooooooooh (bajón colectivo del público)

Peque dijo...

Donde veas la felicidad cógela al vuelo, no la desperdicies, ¿qué más da de dónde venga?, viene, que es lo importante, y se encuentra con cuentagotas. Disfrútalo, disfrútalo y disfrútalo.

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Quién ha dicho que no llevara escote anoche, Peñas? ;-)

Pues eso hago, Peque. Me pone de buen humor ver a la gente tan descontroladamente contenta, olvidándose por un momento de sus problemas, ilusionados, después de tanta amargura y mal rollo de los últimos tiempos. Quizás sea una felicidad muy básica y perecedera, pero es una alegría refrescante y loca. Lo disfruto, ya lo creo.

el chico de la consuelo dijo...

Pues yo soy apasionado para casi todo.. pero en el futbol y en el volante soy el más pachorras del mundo. Llevo casí 30 años siendo socio del equipo de mi ciudad (tengo numero de socio de yayo jubilata)y calculando de manera optimista he visto empezar el 50% de los partidos...
Me alegro cuando ganan pero el futbol para mí, además de lo que decís es una excusa para encontrarse con amiguetes al menos cada 15 dias.
P.D-.El antibiotico ha hecho en mi maravillas.
bueno... también ha provocado "cacas liquilas" (que dice mi pequeño)...pero eso se pasa. gracias por procuparte.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues bendita excusa, ¿no?

P.D. Era cuestión de que dejaras de hacer el indio con tu salud, y mira: resultados inmediatos.

NáN dijo...

El fútbol es, desde hace una semana, alucinante. Oé, oé, oéeee. Lola se ha ido a Gran Vía y me acaba de llamar para que le lleve una cámara, tratando de convencerme hablándome de que nunca ha visto a tanta gente tan feliz. Por supuesto, estoy aquí escribiendo esta chorrada y otra que le escribí a Molinos pero al dar al botón dio error. Así es la vida. Pero estoy igual de feliz que ella, que conste.

José Antonio Peñas dijo...

Habría que haber aprovechado para hacer ayer un nuevo experimeto tetamoto, a ver si la presencia de los colores patrios en el canalillo influye en la intendidad de los movimientos sísmicos.

A mí el futbol me aburre, o mejor dicho, me aburre verlo. Cuando jugaba era torpe y penoso, pero me lo pasaba en grande, pero sentarme a verlo en la tele me da una pereza…

Teresa, la de la ventana dijo...

Es muy emocionante todo, NáN. A mí me daría agobio ir, qué valiente tu Lola..., pero estoy viéndolo por la tele y es increíble la cantidad de gente, con el calor que hace, qué buen ambiente...

Hay partidos y partidos, Peñas. No es lo mismo sentarse a ver un partido normalito de liga que esto... Aunque no te guste el fútbol, en algo como esto, con tanta ilusión colectiva, te contagias y terminas por meterte y disfrutar.

Fàtima T. dijo...

Hubo detalles bonitos en esta final: la dedicatoria de Iniesta a Dani Jarque. La sencillez y discreción de Vicente del Bosque. El broche final de Pepe Reina... Detalles que dicen mucho de la humanidad de nuestros representantes.

Teresa, la de la ventana dijo...

Estoy de acuerdo, Fàtima. Es un grupo sin individualidades, mucha unión, capaces de transmitir armonía, cariño y complicidad entre ellos. Y han demostrado que es algo que funciona, los resultados saltan a la vista.