jueves, 12 de agosto de 2010

La caridad empieza por uno mismo


Supongo que llega un momento en el que tienes que pararte y pensar en ti. Egoistamente, por un puro instinto de supervivencia. Dejando de lado generosidades y empatías. En un primer momento se te hace raro, porque no te reconoces, demasiado tiempo mirando hacia fuera. Pero poco a poco descubres que la extraña a la que has empezado a estudiar con curiosidad tiene cierto encanto, un potencial en el que hasta el momento no habías reparado, y casi te sorprendes sorprendida por no haberte percatado de algo tan evidente teniéndolo tan cerca.

10 comentarios:

Alegría. dijo...

Es estupendo. Esa frase me la repetían mucho desde mi adolescencia, cuando me afectaban demasiado, las cosas que le ocurrían a los demás.
Un saludo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues ya ves, Alegría, yo debo estar todavía en los últimos coletazos de la mía, porque aún tengo que repetírmelo de vez en cuando...

Alegría. dijo...

No digo que la haya superado y hecha mía... ;-) Continuamos intentándolo, cada día.

Aspective dijo...

Pues repítelo alto. Porque es así. Además, para "servir" de algo a los demás, yo creo necesario que primero estés lo mejor posible contigo misma.
Mímate

Anniehall dijo...

Estoy de acuerdo con Aspective. Aunque no lo practique mucho tampoco.

Ah!! la imagen me encanta.

Teresa, la de la ventana dijo...

Es curioso, Alegría, como en esto se suele pecar por exceso o por defecto. Es tan difícil el equilibrio...

Sí, Annie, Aspective tiene razón, es algo importante y necesario.

NáN dijo...

Pero si es la mar de sencillo: a los demás hay que darles algo valioso; un nosotros fuerte y hermoso y divertido y sabio. Si nos piltrafillamos (y que tire el primer antidepresivo quien no se haya autopiltrafillado), ¿de qué servimos?

Anda, guapa; pero anda erguida y bien.

(Supongo que la Grandeur te sentó estupendamente).

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Y si somos débiles, feos, aburridos y tontos? ¿Hacemos como que no lo somos y engañamos a los demás y a nosotros mismos?

No siempre es tan fácil, NáN...

nán dijo...

Si somos así... no nos hacemos las peguntas que tú te haces.
(ya sé que no es fácil; pero es que nada lo es).

miguel dijo...

La verdad es que hay mucha gente se vuelca en los demás y los quiere ayudar por falta de afecto en su vida,o de sentirla vacía, y la quieren llenar con el cariño de otros ,en lugar de resolverlos problemas que realmente tiene en su vida ,en lugar de encararse prefiere refugiarse en la pena de los demás para no mirar la suya.