miércoles, 22 de septiembre de 2010

De otro color


La casa sigue revuelta, pero no me importa, no tengo ninguna prisa. Los pintores le han lavado la cara en tan sólo dos días. ¿Cuánto hubiese tardado yo sola, tal y como quise hacer este verano? Me dan escalofríos sólo de pensarlo. Por suerte, aunque impulsiva, también se parar, recapacitar y resolver, muchas veces incluso con acierto: llamar a estos pintores ha sido una decisión sabia. Un dinero bien gastado. La casa ahora parece más grande, más luminosa, más alegre. Poco a poco, los muebles y el resto de las cosas van volviendo a su sitio. Bueno, en realidad, no. Tener que moverlo todo ha sido la disculpa perfecta para darle otro aire a la distribución de algunas de las habitaciones, cambiar cuadros de sitio, o incluso sembrar el caos entre los libros, antes ordenados alfabéticamente y ahora colocados al más absoluto azar en las estanterías. Todo está distinto. Pocas cosas están recuperando su lugar anterior, y las que lo hacen tampoco parecen las mismas, porque los colores de las paredes de todas las habitaciones han cambiado. Es como estar en un sitio nuevo, pero al mismo tiempo familiar. Me gusta esa sensación de novedad reconfortante, de mirada nueva sobre los rincones de siempre.

15 comentarios:

el chico de la consuelo dijo...

MIra Teresa, yo soy el más desordenado del mundo pero sabría decir de memoria donde está cada libro que tengo. La señora que limpia tiene un criterio sui generis de orden como tamaño y color. Yo que los tengo por temas o autores casi me da un soponcio cuando veo "cuentos eróticos de navidad" junto al codigo penal porque los dos eran pequeños y rojos. Osea que cambiar todo como has hecho tu me da vertigo solo de pensarlo. Un primer yujuuu!!!

NáN dijo...

Dos motivos para felicitarte:

Pintar la casa es una renovación magnífica que, además, permanece nueva muchíiiisimo tiempo.

Dejarlo en manos de profesionales es, como dices, un dinero bien gastado. Hay cosas que si las hace uno (en una casa ya habitada, claro, porque en un piso vacío puede ser chulo) te agotas, te pasas dos años descubriendo cada día una imperfección y tienes la casa manga por hombro durante una eternidad.

Solo te faltaba el Libro Rojo de Mao, ecdlc. Las ordenaciones a veces son de traca. Un amigo que tenía un carguito en la Biblioteca Nacional gustaba de pasear por donde están los libros (supongo que sótanos), mirando los lomos, echando un vistazo. En Geografía/África, encontró, minuciosamente catalogado, "Diez negritos", de AC.

miedoslibres dijo...

¿No es un poco como cuando cambias de colores el blog o lo presentas en una nueva plantilla donde los mismos contenidos se muestran con otras luces y en otro orden?

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues sí, NáN, estoy muy contenta con el resultado y con el proceso, lo rápido y lo bien que lo han hecho.

Exacto, Pedro. Se parece bastante la sensación.

Doctora Anchoa dijo...

Yo he estado (y de hecho sigo estando) en una situación similar. Me mudé al piso nuevo hace un par de meses y tengo un follón...

Teresa, la de la ventana dijo...

Hola, Dra., bienvenida. Uf, una mudanza. Eso son palabras mayores. ¿Y no has aprovechado las vacaciones para terminar de acoplarlo todo bien?

Miguel Baquero dijo...

Es agradable, ¿verdad?, de vez en cuando cambiar los muebles de sitio, descubres nuevas utilidades a las cosas y rincones donde se puede estar muy cómodo. A cambio, encuentras las manchas y las huellas en el parquet.

Anniehall dijo...

Me encanta cómo lo cuentas, casi huele a pintura.

Los cambios de lo superficial muchas veces contribuyen a cambiarnos el ánimo. Me alegro de que haya sido para bien.

Cuando necesite pintar ya no te pediré el contacto.

Teresa, la de la ventana dijo...

Sí, Miguel, es increíble lo que cambia una habitación cambiando los muebles de sitio. No sé si es una mezcla con el efecto de la nueva pintura, pero incluso parecen más grandes.

Bueno, Annie, yo venía arrastrando las ganas de pintar desde este verano... Paso mucho tiempo en casa, mejor si me siento a gusto en ella, ¿verdad? Y lo cierto es que me encanta como ha quedado. Bueno, como está quedando, que aún no he terminado del todo de colocar...

Vicent dijo...

Ya de paso podías ir a Ikea, otra vez, a ver si te convence algo.
Tengo entendido que ponen música de Laura Pausini y todo...

Diva Gando dijo...

Me encanta esa sensación y poder darle un cariñito a la cas de vez en cuando. Yo acabo de tapizar unas sillas que estaban fatal tras el paso de los pollitos. Pronto nos tocará pintar las huellas dactilares esparcidas por toda la casa...

Doctora Anchoa dijo...

Pufff..Sí hemos aprovechado vacaciones, pero como era nuestro primer piso aparte de la reforma, pintura y mudanza, hemos tenido que comprar todos los muebles, toallas, sábanas, aperos de cocina...
Lo bueno es que aún tengo un trastero enorme que se llama "casa de padres".

Teresa, la de la ventana dijo...

Claro que volveré a Ikea, Vicent...

Yo soy muy casera, Diva. Y esta casa de ahora me gusta especialmente, estoy muy a gusto en ella. Y ahora, aún más.

Ufff... La primera casa, qué emocionante y... cuánto curro. Poquito a poco, Doctora...

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Me da pereza pintar. Porque me da rabia pagar a los pintores que hacen lo fácil. Lo difícil(mover muebles, quitar cosas de enmedio) te toca igual...asi que espero tardar en volver a pintar

Teresa, la de la ventana dijo...

Eso es cierto, Gonzalo, pero yo creo que merece la pena. Es una paliza, sí, aunque compensa, ¿no?