sábado, 18 de septiembre de 2010

Perogrullada metabloguera


Hoy he vuelto a comprobar que lo mejor de los blogs que realmente terminan gustándote, pero de verdad, los que se convierten en tus favoritos y a los que acudes cada día con fidelidad perruna, no son los textos de mejor calidad que mucho de lo que se vende impreso en papel, ni las historias divertidas que te sacan una carcajada o te ponen de buen humor para todo el día, ni siquiera el interés didáctico y de descubrimiento de algunos, capaces de abrirte los ojos a áreas desconocidas para ti, o empujarte hasta las puertas de mundos a los que, por tus propios medios, jamás hubieses llegado. Todo eso sólo son consecuencias, efectos colaterales. Cuando un blog termina por convertirse en una deliciosa rutina, cuando sabe cómo engancharte hasta convertir en diaria e imprescindible su dosis, cuando consigue crearte una cierta dependencia que te hace tirar de archivos con un punto de desesperación si tarda demasiados días en actualizar, es por una razón tan simple como lógica.

Lo mejor de los blogs son la gente que los escribe.

30 comentarios:

112 dijo...

A veces me pregunto si los blog (y las redes sociales) no nos estan suplantando las relaciones humanas reales, las de verdad, esas que precisamente por reales cuestan esfuerzo.
A veces me pregunto si esta es una nueva forma de soledad con la que nos vamos engañando, pensando que no lo es, porque creemos que conocemos a sus autores.
A veces estos pensamientos me asustan, porque veo que, cada vez, es mas la norma que la excepcion.Y me da pena, porque gastamos tiempo con gente a la que no conocemos y el tiempo es finito; y tal vez no le dedicamos lo necesario a los que conocemos y sinceramente, a mi son esos los siempre me han hecho feliz.

Anniehall dijo...

Pues supongo que tienes razón Teresa. Aunque también tengo el miedo de 112.

Curioso esto de los blogs y los que los poblamos, yo le doy muchas vueltas también.

Teresa, la de la ventana dijo...

Partimos de planteamientos diferentes, me parece, 112. Me explico.

Considero las relaciones que se establecen a través de los blogs tan reales como las que se puedan establecer cara a cara. Ojo, me refiero a esos blogs con los que salta la chispa, un buen feeling, la misma conexión que te lleva a que, en un encuentro "real" alguien te caiga bien o de pena.

Creo que cuando sigues a alguien en cierto tipo de blogs de carácter personal, realmente terminas por conocer si no a la persona por completo, sí alguna de sus facetas, ésas que él decide enseñar en sus escritos. Ni más ni menos que lo que pasa en el cara a cara. Y creo firmemente que no es imprescindible estar físicamente al lado de una persona para sentirse acompañado ni querido, para crear complicidades o ser consciente de una afinidad.

Es cierto que a veces no dedicamos tiempo suficiente a la gente que conocemos. La amistad es una planta frágil que pide riego mimoso, con regadera, y demasiadas veces nos limitamos a poner el riego automático y olvidarnos del día a día. Pero toda la gente que conocemos, también la "real", un día fue un desconocido al que hubo que decidir acercarse o no. Y en su momento le dedicamos tiempo, también. Un tiempo que no sabíamos a ciencia cierta si estaba o no bien invertido.

Llevo moviéndome en este mundo tiempo suficiente como para haberle dado muchas vueltas a estas cosas, y no, Annie, a mí no me da miedo. Y no me asusta porque creo que la realidad es un todo. Y esto, este mundo intangible e impalpable de la blogosfera y sus habitantes, para mí tiene tanta entidad y fuerza como el que me rodea y puedo tocar si extiendo la mano. Sólo se han invertido los términos: he conocido antes el alma de esas personas, y, al final, al cabo de los años, sus cuerpos. Y, como un puzzle perfecto, casi siempre terminan por encajar. Y un día te los encuentras, y te basta estar con ellos un rato para sentirte como si llevaras haciéndolo años. Porque realmente es así. Os habéis acompañado, reído y seguido mutuamente durante mucho tiempo. Me ha pasado hoy con el señor de Portorosa, al que llevo leyendo desde hace cuatro o cinco años, y al que me ha encantado conocer al fin en carne mortal. Y no es la primera vez que me sorprendo agradablemente en uno de estos encuentros. ¿Buena suerte la mía? Quizás. No tengo ni idea. Pero merece la pena. Y te aseguro que la alegría y el gusto que produce es algo muy real.

El niño desgraciaíto dijo...

Yo pienso lo mismo que Teresa. Estas cosas y emociones que compartes en el blog son reales y con personas reales.

Es posible que si llega la hora de conocerse en 'carne y hueso' no sea lo mismo porque en las relaciones personales 'en directo' no existe la tecla de borrar, pero ya conoces bastante de la otra persona como para que pueda funcionar porque no veo esa diferencia sustancial entre realidad e internet. Ambas son reales.

Jesús Miramón dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Teresa. Ojalá pueda estar la próxima vez, me hubiera encantado conoceros.

miedoslibres dijo...

Por eso una y otra vez, Teresa, acudimos a beber de tus letras: porque tú las sirves serenas, refrescantes, frizzante placer de saber que estás ahí, del otro lado del cristal.

Anniehall dijo...

Lo que me da miedo es estar descuidando las amistades de 'carne' por éstas otras de 'teclas'. Por diversas circunstancias (hijos, traslados,...) a mis amigos de siempre llevo un tiempo que casi no les veo y hablamos poco. Y muchas veces me pregunto si les estaré descuidando o si sólo es la vida. Por eso el miedo.

No me da miedo haberme metido en estas otras nuevas que para mí también son muy reales. Yo también creo que lo que mostramos aquí de nosotros es muy real. Tampoco en persona mostramos toooodas nuestras facetas a todo el mundo. Al menos no intencionadamente. Y mucho de lo que sabemos de los otros es por lo que deducimos más que por lo que muestran.

Yo caí en la cuenta de lo real que era esto para mí cuando el paro de Gonzalo me golpeó como un palo en la cabeza.

Y estoy encantada de que sea tan real y de poder compartir tantas cosas con gente a la que, por desgracia, no habría tenido la oportunidad de contocer de otra manera.

Teresa, la de la ventana dijo...

Por supuesto, Niño, el margen de "error" está ahí, y las decepciones, y las expectativas no cumplidas. Pero no creo que en un porcentaje mayor que el que pueda haber con la gente que en un primer vistazo puede gustarte y luego, con el trato diario, quitarte la razón con su manera de ser...

Jesús, fuiste el sexto invitado de la reunión, brillaste por tu ausencia, vaya. Todos lamentamos que no pudieras venir.

Gracias, Pedro. Aquí estoy, eso es cierto, aunque no siempre "petillante", ojalá. Pero si en general dejo un buen regusto, pues mejor que mejor.

Ese es un peligro que nos acecha a todos, Annie. Cuando dejamos el colegio, al abandonar el instituto, al terminar la universidad, al cambiar de trabajo... La vida nos une y nos separa continuamente, es así de perra, pero también así de maja ella. Nos lleva hasta gente y nos trae a otros a nuestro lado, pero luego se lava las manos y deja en las nuestras la responsabilidad de mantener esas relaciones o dejarlas morir. Es difícil, sí, pero no creo que sean excluyentes los amigos en 3D y los de aquí, porque, volviendo al concepto de "realidad", los dos grupos forman parte de un todo. Yo me siento muy afortunada de eso que dices precisamente, por haber llegado a conocer a gente que, de otro modo, jamás me hubiese cruzado. Y me estaría perdiendo a personas estupendas.

NáN dijo...

Creo que tienes toda la razón. Y que nos equivocamos poquísimas veces: la escritura dice más de nosotros que lo que hacemos y decimos presencialmente. Me he equivocado más veces con gente que he conocido en carne y hueso que con la que he conocido en blogs que me han enganchado y he terminado por conocer en presencia.

Y lo que dice Annie es ciertísimo: siento emocional y realmente lo que les pasa a quien escribís y os leo. Las emociones, alegres o tristes, se transmiten; y eso crea la relación.

Para terminar, el fondo de tu post me ha aclarado algo fundamental (no oculto que para mí el mayor interés prioritario es el aprendizaje: además de por las relaciones, en todos los blogs que visito aprendo, o bien cosas o bien cómo somos las personas). Me refiero a tu frase final: "Lo mejor de los blogs son la gente que los escribe".

Pasa exactamente lo contrario que con la literatura: de los escritores me interesa su obra, no su vida.

Un abrazo

Teresa, la de la ventana dijo...

¿Y qué pasa con los bloggers que también escriben, NáN? ¿En que saco nos metes?

;-)

NáN dijo...

Ya están admitidos, previamente, como personas entrañables. Pero si se os sube el ego artístico a la cabeza... ¡Habrá que tiraros a la hoguera de las vanidades!

Es más, hablo por mí mismo, como escritor soy un impresentable.

José Antonio Peñas dijo...

Yo he tenido la suerte de conocer en persona a alguno de mis contactos de la blogosfera y de FaceBook y debo decir que en todos los casos me he llevado una muy agradable sorpresa.

Portorosa dijo...

Bueno, yo estoy completamente de acuerdo con Teresa: esto son relaciones reales; con otras características, pero reales, y si uno las cuida llegan a darte mucho.
Tampoco yo me he llevado ninguna decepción nunca, cuando he podido conocer en persona a alguien de aquí.

Ha sido un placer, un verdadero placer, Teresa. Espero que nos veamos pronto; no dejaré de avisaros, cuando vuelva, pero esa vez contaremos con Jesús :)

Y gracias, por lo que me toca, Teresa. Un beso enorme.

Teresa, la de la ventana dijo...

Me alegra ver que no soy la única con buenas experiencias en esto.

Gracias a ti, Porto. Espero que vuelvas pronto... y con Jesús, si es posible.

Jesús Miramón dijo...

Vale... ya lo pillo. En serio, yo también tengo muchas ganas, a ver si la próxima vez puede ser.

Alegría. dijo...

Así es. ¿Y cómo es cuando se vuelve sin más, sin etiquetas? ¡Quién sabe!
Un saludo.

Er-Murazor dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo con Teresa. En los blogs personales, en los que el autor deja una impronta suya quiera o no, porque lo que está vertiendo es una parte de su ser, puedes llegar a conocer gente con la misma intensidad y profundidad que cara a cara.

A mi, alguien que lea las tonterías que pongo en el blog terminará conociéndome mejor que muchos compañeros de trabajo con los que llevo cuatro años viéndome día a día. Es más importante la calidad del contacto que no la cantidad o la cercanía física.

Naturalmente, el lado oscuro de la fuerza siempre está ahí, y como dice 112, no hay que descuidar las amistades "de toda la vida" por las nuevas que se van encontrando. Pero eso pasa en todos los ámbitos de la vida, no sólo en "real vs. electrónico", sino en "compis antiguos vs. compis nuevos", "compis de universidad vs. compis de trabajo"... La distancia temporal es el peor enemigo de las relaciones humanas, más aún que la distancia física.

PS: Y naturalmente, la conclusión es totalmente certera: lo mejor de los blogs es la gente que los escribe. Por eso este es tan bueno.

PPS: Perdón por el tocho...

Arancha C. dijo...

A veces internet te lleva a conocer en persona a gente que nunca se habría cruzado en tu camino ni en tu rutina. Sin internet nos perderíamos a todas esas personas que tiene mucho que compartir y con los que tienes también mucho que compartir: sería imposibe conocerlas de otra manera. A mí me gustan estos balcones y de algunos de ellos necesito mi dosis periódica, como bien explicas, Teresa...

Teresa, la de la ventana dijo...

No entiendo tu pregunta, Alegría...

Vaya, Er-, qué sorpresa. Muchas gracias por la visita... y por el piropo. Pues sí, la distancia más dura, la que pasa factura de verdad en las relaciones personales, es la temporal. Esa sí que es el olvido, no los kilómetros.

Sí, Arancha, éste es un medio que tiene fama de frío e irreal, pero yo creo que es puede ser justo todo lo contrario...

112 dijo...

Mi niñera decia "el papel puede ser un mentiroso, porque admite todo lo que en el quieran poner;y asi pueden engañar a cualquiera que piense que por el hecho de estar escrito,todo es cierto".
Para mi, en cuanto a relaciones personales, solo es cierto lo que veo y toco.
No dudo que lo que algunos blog cuentan es entretenido, a veces divertido, otras interesante...de hecho, yo leo vuestros blogs y paso un buen rato. Pero fuera de eso, jamas pensaria que os conozco.
Para mi, conocer es otra cosa.Supongo que asi nunca tendre amigos de internet,ni me enamorare locamente de alguien virtual,ni llorare mis penas en publico, ni buscare consuelo en la red... supongo que son cosas que me pierdo y sin embargo, no me arrepiento de ello.
Yo tengo amigos a los que hace tiempo que no veo, pero siempre seran mis amigos.Tengo amigos nuevos a los que voy conociendo. Un marido al que conozco desde hace 18 años y que ha estado a mi lado en los buenos y los malos momentos.Y es la historia en comun, el compartir la vida, el conocernos... lo que hace que tenga la confianza, la intimidad,el perdon,el cariño,... con los amigos y con el, y con los hermanos y con los que en el fondo quieres y te quieren.
ER habla de la calidad del contacto y de que es posible conocer a alguien igual.No, a mi no.
De hecho creo que a nadie, porque este medio te da un anonimato, una soledad que no es real, y ademas la mayoria escribe para ser leido, con lo cual la vanidad matiza mucho lo que se cuenta. ¿o no?.
Perdon por la extension.

Teresa, la de la ventana dijo...

Creo, 112, que la vanidad y la mentira no las da el medio, sino la persona. Se pueden encadenar mentiras, una tras otra, en directo, mirando a los ojos, y ser honesto y sincero sobre el papel o en una pantalla. Y en cuanto al ego, ¿no te maquillas y te pones guapa cuando quedas con alguien en la calle? Y estoy segura de que intentas mostrarle tu mejor cara, esconder los defectos que no te interesa que conozca, y callarte lo que no quieres que se sepa por las razones que sean.

Desde el momento en que divides el mundo en virtual y real, divides a las personas en "de carne y hueso" y "de mentira". Y si lees lo que se escribe en los blogs como un entretenimiento que ponen a tu alcance, y además gratis, un puñado de ególatras que se escudan en un personaje para dar vía libre a su vanidad..., entonces, es lógico que todo esto que nosotros defendemos tan vehementemente te parezca una majadería.

112 dijo...

A ver, no es que me parezca una majaderia, simplemente me parece peligroso darle mas peso que a la vida real.
Y si, creo que es distinta la vida real de la virtual; y las relaciones personales (insisto, para mi)solo lo son cuando son reales.
Para mi, es como decir que conoces mi pueblo o el Iguazu, solo por haber leido un libro de viajes o visto un documental. Insisto para mi conocer es otra cosa.
Tan solo es una apreciacion personal.No queria molestar.Ya ves que os leo y hasta comento de vez en cuando.

Teresa, la de la ventana dijo...

Sólo has dado tu opinión al respecto, 112, que no coincida con la mía no significa que me moleste, en absoluto.

Miguel Baquero dijo...

¡Qué razón tienes! A mí me previnieron, al principio, contra los blogs, advirtiéndome que había mucho chalado, pero hasta ahora, y en el 90% de los casos, sólo he encontrado gente sincera y sana.
La única pega que le veo es que, al no haber un contacto personal, cara a cara, inmediato, una intercomunicación tan fluida que permita aclarar las cosas en el momento, a veces ocurre que una palabra mal dicha, una expresión desafortunada, incluso un error sintáctico, dicho todo sin intención, crea un malentendido y hace que se rompa una amistad "virtual". La gente también, todo hay que decirlo, es aquí muy susceptible, pero precisamente por eso, por que lo que en la realidad podrías resolver con un simple "no te enfades, hombre", en los blogs se magnifica y se saca de madre

Er-Murazor dijo...

112, no digo yo que a través de un blog puedas conocer a alguien más que en la vida real. No sólo con el blog, al menos. Pero vía blog y foros yo he contactado con cierta gente con la que luego he intercambiado mails, luego largas horas de messenger, luego charlas telefónicas y finalmente encuentros en persona. Algunas de esas personas (pienso en dos, concretamente) son hoy de mis mejores amigos.

Naturalmente, también por internet me he encontrado gente falsa y sinvergüenza. No sé si en mayor o menor proporción que en la vida real, porque esa gente no merece que pierda mi tiempo en hacer la estadística. De todo hay, no digo que Internet sea el paraíso terrenal. No digo tampoco que en internet se pueda encontrar más o mejores amistades que en la vida real. Los pongo al mismo nivel, simplemente. Creo que los blogs, foros, etc. son un buen medio para conocer gente con la que, eventualmente, llegar a forjar una buena amistad. Al igual que puede ser un buen medio el trabajo o un amigo que te los presente.

Sin embargo, y para que nadie me acuse del horrible pecado de coherencia, diré que le tengo una alergia perenne a las webs de contactos y a los foros de amistad. No he entrado nunca en una, y mira que hasta los más tecnófobos de mis amigos me llevan meses insistiendo en que busque pareja en una de ellas...

PS: Debe ser una descortesía espantosa escribir dos comments, cada uno de ellos más largo que el post, pero es que tampoco sé ser breve...

Teresa, la de la ventana dijo...

Yo creo que esto no es más que un medio. Poderoso. A nuestro alcance. Con sus virtudes y sus defectos. Con gente buena, mala y regular, como en cualquier parte. Precisamente porque también forma parte de la vida. La real. La única.

Er-, de descortesía, nada. Puedes escribir tantos comentarios como te apetezca. Siempre son bienvenidos aquí, no sólo los discrepantes, también los que están de acuerdo... ;-)

Xinax dijo...

No quisiera ponerme dogmática, ni ir de "enteradita del parchís", mis disculpas por adelantado si lo resulto.
El uso y el abuso del "mundo virtual" está en cada uno de nosotros, y pese a que me fastidia mucho enjuiciar a nadie, resulta que sé que va a parecer que enjuicio con este coment a algún "opinante/opinanta".
Me fastidia que se estigmatice el uso de internet, y me parece muy provinciano (con todo mi respeto lo digo) generalizar tanto y a todo el mundo. Y tampoco me parece lógico ni de ser excesivamente coherente, el consignar como más válido lo real. Conozco personas, que por enfermedades, tienen en este mundo lo que la bonita y auténtica "realidad del contacto directo" les niega. A veces, la mentira o lo irreal no está en quien escribe, si no en los ojos que leen.
Y a parte de esta parrafada, tu blog mola. Ea.

Fàtima T. dijo...

Creo que cada vez está más de capa caída ese atributo de supuesta virtualidad con que se denominó a Internet en sus comienzos, porque ya ha quedado más que demostrado que Internet, de virtual, no tiene nada. Para mí, es un medio para conocer personas como pueda serlo cualquier otro, y cada medio o cada lugar tiene sus particularidades.
Me acuerdo de un artículo que publicó Manuel Vicent en El País hace ya unos cuandos años (diez o doce) en el que hablaba sobre esto. Decía que en la red se conoce a las personas a la inversa, de dentro a fuera, mientras que en los lugares en los que medie un contacto visual de entrada el conocimiento se establece a la inversa, de fuera al interior de la persona. Cambia la forma, pero no la esencia. La conexión (o no) con el otro la marcaremos nosotros.

He rescatado el artículo que comento más arriba:
http://columnasmanuelvicent.blogspot.com/2008/04/otro-amor.html

Un abrazo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Totalmente de acuerdo, Fàtima. He leído el artículo y lo explica muy bien.

PENSADOR ALS NÚVOLS dijo...

Yo también considero que, en muchas ocasiones, a través de la lectura contínuada de un blog, podemos conocer muchas cosas de una persona. Cosas que, de otra manera, resultaría más difícil.

Un saludo.