viernes, 29 de octubre de 2010

Caminos


Me pregunto cómo hubiera sido todo esto de haber tenido hijos. Me lo pregunto hoy, cuando han llegado a casa tres niños (nuestros sobrinos) a pasar unos días con nosotros, y el ambiente que se respira en la casa es tan diferente. Y la respuesta es sencilla. Diferente. Más difícil, seguro, porque el peso de la responsabilidad se multiplicaría también y los hombros que lo cargarían seguirían siendo los míos. Más fácil, no me cabe duda, porque también habría una esperanza que ahora no hay. Tres, en este caso, dos con nombre de niña y uno de niño. Y me pregunto también si hay cosas que terminan siendo como son por algún motivo oculto a nuestros ojos, sobre el cual no somos conscientes, y creo que sí. Que los motivos están ahí, los vamos forjando poco a poco con nuestras decisiones, a veces a sabiendas, otras no tanto. Y es que al final, hasta lo más increíble, si empiezas a tirar del hilo, termina adquiriendo un sentido en el todo que es tu vida.

No nos damos cuenta de que al elegir no sólo descartamos, sino que cogemos un camino que termina siendo el único. Y sin embargo, hasta bien entrados en el bosque, no nos damos cuenta de que el punto de llegada sigue siendo una incógnita.

20 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

El hombre es un ser diseñado para racionalizar, agrupar y encontrar relaciones. Es el modo en el que ha conseguido sobrevivir durante más de un millón de años.

Ese tirar del hilo, como tú dices, a posteriori siempre nos lleva a donde queremos. Siempre encontramos sentido porque intentamos aplicar la lógica a algo que no es lógico como es la naturaleza.

Un abrazo muy fuerte.

Anniehall dijo...

Pero está bien sentir que todo tiene sentido. Supongo que en cierto e inútil modo, reconforta.

Disfruta el lío y el desorden de estos días.

Un abrazo.

Alegría. dijo...

Eso es. Cuando elegimos, descartamos, porque aunque luego hay situaciones que podemos, reconducir, hay ótras que no. Pienso mucho en determinadas decisiones que he tomado en mi vida, que a veces podrían parecer que no tenían un sentido, pero que han acabado esclareciéndose ante mis ojos, más tarde o más temprano. Por eso, aunque mis decisiones son muy meditadas, siempre escucho al corazón, porque inconscientemente, tiene en cuenta cosas, de las que ni yo misma tengo un pensamiento real.
Todo tiene lados positivos y negativos... casi todo.
Los hijos dicen que son un motor, y lo corroboro, pero también son una carga adicional en ocasiones en las que úno, no puede tirar ni de su propio cuerpo. Creo saber de lo que hablo...
Un abrazo.

P.D. ¿Estaría mal decirte, que el otro día, pensaba en ti, con este tipo de pensamiento?

Teresa, la de la ventana dijo...

Supongo que tienes razón, Niño, que es una manera de intentar dar sentido a lo que no lo tiene, una forma de manipularlo para evitar sufrir.

Pues sí, Annie. Cuando las cosas empiezan a encajar, aunque el dibujo final sea feo, se siente una calma y una sensación de sosiego considerables.

Alegría, no hay decisión perfecta, todas tienen sus zonas de sombra, por el simple hecho de ser decisiones, al eliminar el resto de las alternativas. El tirar del hilo al que me refería era a ese momento en el que llegas a un punto que no tiene nada que ver con esa primera decisión, o giro tomado, pero que, de pronto, ves que de manera increíble, ves que es un todo y encaja. Y ese resultado final es algo que ni de coña imaginaste en un primer momento.

NáN dijo...

Coincido con ND. Es más, estuve a punto de decir lo mismo, peroen ese momento me llegó un marrón del trabajo y tuve que cerrar Internet cuando estaba en tu página. Así que toca adorno de apuntalamiento. Una científica me dijo una vez que los "objetivos" de un trabajo era lo último que se escribía, aunque se partiera de unos objetivo muy claros escritos en un borrador aparte. A lo largo de un trabajo intenso de meses, se agregaban o quitaban secciones, porque el "azar" de la propia investigación cambiaba prsupuestos y perspectivas. La "vista atrás" hacía que todo cuadrara perfectamente.

molinos dijo...

Teresa...llevo leyéndote toda la semana pero no sé que decirte.

estoy aqui y te he leido.

Si tuvieras hijos sería distinto pero ni mejor ni peor.

Un beso.

Teresa, la de la ventana dijo...

No siempre cuadra todo, NáN, cuando se intenta que encaje a la fuerza, se nota mucho, sobre todo lo nota uno mismo, la única persona a quien no puedes engañar.

Estamos de acuerdo, Molinos, sería diferente; está claro que sería mucho peor en ciertos aspectos y mejor en otros. Pero no cambiaría nada en lo esencial: seguiría siendo algo difícil y duro.

Peque dijo...

Tomada la decisión no sirve de nada pensar en lo que hubiese sido si en vez de esto fuera lo otro, tus recuerdos no serían los mismos, tus buenos momentos tampoco, ni mejor ni peor, sólo distintos. Vivir el momento, y ya está. Abrazos y disfruta estos días que puedes bajar la guardia. Un beso.

Diva Gando dijo...

Es totalmente cierto que cuando eliges un camino, no sólo eliges y descarta y que además no te das cuenta de lo que has elegido hasta que estás en medio del bosque.
Me ha encantado tu entrada.

Amanita Faloides dijo...

Teresa, imaginar escenarios distintos es inherente a la condición humana, como lo es el arrepentimiento, la vergüenza y la esperanza. Pero la vida es un camino unidireccional con un sólo sentido; hacia adelante, lo quieras o no, y es único para cada uno. Y arbitrario. No sólo decidimos y elegimos, es que nos vamos haciendo. Un día te miras y te preguntas ¿Dónde me hice yo esta cicatriz? ¿Y este rozón?. Por no hablar de los ¿Porqué?...

Y con lo de los niños y el ambiente que dan, ya lo decía mi madre: "La alegría que me dáis cuando venís sólo es comprable a la que me dáis cuando os váis".

Un beso.

Teresa, la de la ventana dijo...

Ojo, que yo no me arrepiento de ninguna de mis decisiones, sólo digo que ahora entiendo muchas de distinta manera, que es como si lo que tuve que escoger, libre y no tan libremente en ocasiones, obedeciera a una lógica interna que, al final, termina por manifestarse.

Para nada quisiera desandar lo andado, ni siquiera si se pudiera. Estoy donde estoy y está bien así.

Miguel Baquero dijo...

Yo creo que todos los caminos conducen a alguna parte, salvo pararse a pensar qué hubiera sido si... Las cosas ocurren como ocurren y cada proyecto de vida debe adaptase a las circunstancias y es tan válido como cualquier otro.

Fàtima T. dijo...

Teresa, igual que otros comentaristas, pasó por aquí y te leo y no sé muy bien qué decirte, pero quiero y deseo que todo se resuelva y podáis volver a ser felices.

Un abrazo fuerte, fuerte.

Teresa, la de la ventana dijo...

Claro, Miguel, todo es válido por el hecho de ser lo que has elegido. Sin más. Pero siempre están ahí las otras posibilidades. Es inevitable pensar en ellas.

Querida Fàtima, eso es algo que no sucederá. Pero gracias igualmente.

NáN dijo...

Creo que no me entendiste, Teresa. No decía que hubiera que cuadrar las cosas con un calzador. Todo lo contrario. Cuando ha pasado el tiempo y han pasado cosas, es cuando se puede ordenar todo y saber lo que hubiera sido conveniente o lo que no. Y muchas veces, ni siquiera entonces. A priori, las decisiones, que indudablemente hay que tomar, se toman con falta de datos, que la vida se encarga de ir aportando. Estoy con Molinos: ni mejor ni peor, solo diferente. Y estoy contigo: insoportablemente más difícil, porque los niños no serían actores ajenos a la situación, sino que tendrían cambios de comportamiento; y dulcemente más fácil, por la esperanza.

Un abrazo

peque dijo...

Un abrazo grande.

Teresa, la de la ventana dijo...

Insisto, NáN, en que no se trata de arrepentirse de lo que se ha hecho por falta de datos cuando ya sí los tienes, sino de comprobar la lógica interna de una cadena de hechos, algunos en los que tú has intervenido, otros no tanto y que, sin embargo, obedecen a un ritmo interno y a una secuencia con un sentido final.

Peque...

coro dijo...

Vengo, y vengo, y vengo y me voy y no te digo nada. No es que no sepa que decirte, que tampoco, es que me quedo en offside el día entero. Yo te mando un abrazo que no sé muy bien pero por si todo suma. Un abrazo enorme.

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues yo ahora me siento fatal por dejarte k.o. con mis historias, Coro... Así que, tú dirás lo que podemos hacer... ;-)

coro dijo...

Pues qué vamos a hacer, por mi parte seguir viniendo a leerte porque me gusta mucho y seguir mandándote abrazos me quede como quede...;-)