miércoles, 16 de febrero de 2011

Cuenta atrás...

No recuerdo haber estado tan impaciente y tan atacada de los nervios desde el año en que los Reyes Magos me trajeron el Cine Exin. Quizás cuando me pedí los Juegos Reunidos Geyper, pero no, aquella vez no fue tanto, ni mucho menos. Esa ansiedad de contar los días. De querer acelerar el tiempo a toda costa. La frustración de no poder lograrlo. El intento de autocontrol y racionalidad, diciéndose a una misma, “Mujer, los días pasarán igualmente, tranquilizate...”. Pero no es tan sencillo. Uno de los mejores regalos que vaya a tener nunca será el de mi cuarenta y cuatro cumpleaños, y me lo haré yo misma. Algo que llevo deseando cuatro décadas, que se dice pronto, pero que pasan muy despacio. Desde que con cuatro añitos, en mis primeros recuerdos se coló una perra negra y lanuda, la de nuestra vecina Petra. Luego hubo más, y todos ajenos. Era divertido verlos un rato, y jugar con ellos, pero no me compensaba: no podía quitarme de la cabeza que, después, se irían a su casa, que no era la mía. Eso ha hecho que nunca haya sido cariñosa con los perros de los demás, por eso, porque eran de otros, y me daba rabia encariñarme con algo que yo no podía tener, algo totalmente fuera de mi alcance. Siempre he sido práctica, y he sabido dejar de desear lo que no podía permitirme. Pero eso no ha eliminado mis ganas, sólo las ha adormecido, para que no me importunasen más de lo estrictamente necesario. Pero ahora, al fin, todos los astros se alinean para que sea mi turno. Pronto seremos dos en casa: mi compañera de piso llegará dentro de dos semanas, y yo me muero de ganas. Y es que, sencillamente, no me lo creo. He tenido que armarme de valor, y atreverme a comprar parte de la “canastilla”, como una madre primeriza y muerta de miedo e impaciencia. Cama, cepillo, juguetes... Incluso estoy tejiéndole una manta, en un intento de hacer todo esto un poco más real, más cercano. Porque si en mi casa hay una cama de perro, un trasportín de perro, comederos de perro o una correa de perro... eso quiere decir que, si no lo hay, pronto habrá un perro, ¿no?

Pues eso parece. Porque una de estas tres monadas, aún no se cuál, compartirá su vida conmigo a partir del mes que viene.

29 comentarios:

Reyes dijo...

FELICIDADES , FELICIDADES , FELICIDADES!!
Aquí estoy , pregunta lo q quieras , bienvenida al mundo de la vida con perros...
y qué preciosoooooooooooo

te felicito de corazón.

Besos y más besos

Portorosa dijo...

Pues son preciosos.

Felicidades.

Carmen dijo...

¡Fantástico! como Reyes, bienvenida. He tenido perro o gato desde... siempre. Sin llegar a lo de una hermana mía, que es una firme defensora de la terapia con perros, puedo afirmar que te cambian la vida, el humor, el sentimiento de cariño, la forma de entender la compañía y, sobre todo, el intercambio de la amistad. Si eres primeriza, como dices, recuerda esto: un perro te devuelve TODO. Eso significa que si le das cariño, te dará cariño. Y si le haces bien, él te hará mejor.
Es una enorme responsablidad, aunque ya lo sabes. Y te romperá cosas, y te llenará de pelos, y de babas, y habrá dias que te parecerá un plasta, pero compensa, porque te llenará el corazón y te hará reir.
Son una monada, pero aunque fueran feísimos, no cambiaría ni una coma de lo que te he dicho.
¡Felicidades y enhorabuena!

Carmen dijo...

Bueno, ¡es que me has puesto contenta para el resto de la semana y todo!

Teresa, la de la ventana dijo...

Muchas gracias, Reyes. Seguro que algo te consulto, porque soy novata total.

Gracias, Porto. Con un poco de suerte, me tocará ir a recogerla el día antes de mi cumple, que es cuando ellas hacen los dos meses. ¡Estoy que vivo sin vivir en mí!

Ya, ya sé que va a ser una revolución, Carmen. Y mira, sabiendo que tienes tantas tablas, ya tengo otra experta a la que recurrir si tengo dudas.

Elvira dijo...

¡Qué buen momento para que se cumpla tu deseo! Son muy guapos. Me alegro.

MAGA dijo...

Genial!!!, los perr@s son auténtic@s y fieles, además de inteligentes a tope..., tendríamos que aprender mucho de ell@s.
Me siento muy identificada contigo, porque desde pequeña me pasó igual, y ser dueña de uno fue total.
Yo creo en la "perroterapia", son maestr@s sanadores!!!
Son divinos los tres, qué guapos!!!
Espero que lo sientas como un verdadero regalo que te da la vida.

Babunita dijo...

Ups, ups, ups, ¿Cómo se va a llamar? ups, ups, ups, ¿Podremos jugar juntos?, Guau, guau, arff!!!
dice mamy que tienes que ir a la evanistería a compar listones de pino bien lijaditos y como de 5x5x15 porque aunque te hayas gatado 15 ó 20 leuretes en un mordedor tera-giga-mega-recomendado, con dos meses algo más, estamos dentando y lo que más de lo más nos gusta morder es la madera y si está sin tratar mejor que mejor, yo me comí la mesa y las sillas de pino de la cocina, dice mamy que porque eran de ikea... Ahora por si viene otro mamy compró las nuevas de metal y cristal...

Babunita dijo...

Ebbbbbbanistería

José Antonio Peñas dijo...

Yo desearía volver a tener perro (mi perro Rocko y yo compartimos doce años estupendos) pero me temo que es imposible: mi chica se niega en redondo. Alguna vez me he planteado usar los hechos consumados y plantarla en las rodillas de improviso un tierno cachorrito, pero sospecho que si bien el perrito se quedaría, yo dormiría esa noche en la calle.

Tochi dijo...

A mi me da un poco de fuchi tener un perro en casa, pero me parece maravilloso que te lo compres... tengo una tía que cuenta los días para jubilarse y poderse comprar uno, el sueño de su vida también.
Me alegro mucho, viva viva

Teresa, la de la ventana dijo...

Sí, Elvira es que es el momento justo. Si no es ahora...

Bienvenida, Maga. Pues sí, estoy muy ilusionada.

Apunto el consejo, Babunita. Gracias.

Eso me ha pasado a mí, Peñas, durante este tiempo atrás: primero, mi madre, y luego mi marido. I-m-p-e-n-s-a-b-l-e.

Gracias, Tochi. Ya os iré contando mis desventuras de ama primeriza...

coro dijo...

Te encantará compartir tu vida con un perro. Dan mucho trabajo, mucho, mucho, pero también te pasean, te sacan de casa quieras o no, te hacen compañía, te enseñan cosas y así hasta un millón. Eso sí, yo que voy por el cuarto te diría, sin ánimo de inmiscuirme en exceso, que vieras el programa de cuatro del encantador de perros, a mi me habría ayudado mucho cuando no sabía nada de perros, ahora lo sigue haciendo y no me lo pierdo porque tiene cosas muy aprovechables. En fin, que me alegro muchísimo.

Mayte dijo...

¡Enhorabuena y bienvenida al club! Me alegro mucho por ti y por la perrita.

Aún recuerdo aquel post tuyo de hace algún tiempo sobre las mascotas y los sentimientos que despertaban en nosotros. Te dije en aquel entonces que sólo quien convive con ellas puede llegar a entender la alegría, la tristeza, la paz, la compañía y la ternura que provocan. Sé que dentro de muy poquito tiempo sentirás todo esto y entenderás algunas de las cosas que en aquellos tiempos no acababas de comprender. La perritas son preciosas, por cierto. Un beso

Gonzalo dijo...

Son preciosas las tres, pero con tanto pelo vas a necesitar mucha espuma de afeitar....

Un beso

Teresa, la de la ventana dijo...

Lo veía, Coro, cuando la posibilidad era aún muy, muy, muy, pero que muy remota. Y tomé nota mental de muchos de sus consejos, por si acaso...

Mayte, me temo que sigo pensando lo mismo que en el post, que por cierto es éste:

(http://desdemiventanaotravez.blogspot.com/2007/01/me-gustan-los-animales-aunque-no-tengo.html)

Como verás si lo relees, yo "atacaba" a la humanización excesiva de los animales, a menoscabar su dignidad animal tratándoles como personas, y también me refería a la incongruencia de tener un perro para dejarle solo de 8 de la mañana a 8 de la tarde. Si yo ahora me "atrevo", es no sólo porque nadie me lo impide, sino porque puedo dedicarle tiempo suficiente. Y por muchas ganas que tenga de perro, no he perdido el norte, así que me negaré siempre a vestirles de payasos, y nunca olvidaré que, a fin de cuentas, por mucho que nos queramos mutuamente, pertenecemos a especies distintas.

Je, Gonzalo...

Rojo dijo...

Pse... Donde esté un gato...

;-)

Enhorabuena!

Mayte dijo...

Rojo, coincido contigo, ja, ja....

Teresa, no nos pusimos de acuerdo en aquel entonces (no discrepábamos de hecho en las cosas que comentas, con las que yo tampoco estoy de acuerdo; aún así repasaré el post y nuestro intercambio de opiniones por si la memoria me falla) pero estoy segura de que en breve opinaremos lo mismo. Recuerdo especialmente ese post porque coinicidió más o menos en el tiempo con la muerte de una de mis gatas. Yo estaba afectada como si se me hubiera muerto alguien de mi familia y creo recordar que en algún momento escribí (o por lo menos pensé) que sólo quien tiene animales en casa puede llegar a entender la profundidad de los sentimientos que inspiran. A ti en aquel momento te sentí muy lejos, muy poco receptiva a intentar comprender todo lo que aporta, da y también se lleva, con su muerte, una mascota. Recuerdo que ese post abríó una brecha, quizá por que me pilló en muy mal momento. Sólo te digo que muy pronto empezarás a ver algunas cosas de forma distinta (y si no es así, pues muy bien).

Teresa, la de la ventana dijo...

No voy a entrar en polémicas de hace cuatro años, Mayte. Estoy demasiado contenta como para estropearlo con algo así.

Teresa, la de la ventana dijo...

Los gatos también están bien, Rojo, pero me gustan más los perros...

40añera dijo...

Hey!, ¡FELICIDADES!, es lo mejor que te va a suceder yo compartí vida durante 15 años con mi mejor amiga y la tuve que dejar ir, un año y pico me ha costado superar su pedida pero hace 20 día ha llegado a casa un nuevo miembro que me tiene enamorada, agotada pero sobretodo muy feliz.
Te deseo lo mismo

Saludos

Bo Peep dijo...

Son preciosas!!! Me muero de envidia, y eso que como Rojo yo también soy más de gatos, eso sí de siameses que son los más parecido a los perros. :)

Miguel Baquero dijo...

Siempre he admirado a la gente que cuida de los perros. Yo nunca he tenido y me asombra que alguna gente pueda quitarse de cosas como ir de viaje, o se obligue a madrugar para ir de paseo, por un animal

Reyes dijo...

jajajajaja
ya sé lo que va a pasar , tantas reservas y al final verás cómo lo tapas con una mantita ,juju . jura que vas a contarlo TODO , que no te avergonzarás de hablar con él como si te entendiera ...
(y oye Miguel, es mejor quitarse de cosas por un perro que por un novio coñazo o un
trabajo de mierda jejeje..
dan mucho más de lo que quitan , al contrario que las personas; pero para entender eso es verdad que hay que tenerlos) .
Besos Teresa y a ver si te traen ya la perrita.

Teresa, la de la ventana dijo...

¿A que molan, Bo? ;-)

Bueno, Miguel, supongo que eso es como cuando tienes hijos. O te adaptas tú a ellos por completo o los incluyes en tu rutina. Un justo término medio debe ser lo mejor, como en casi todo.

Vamos a ver, que parece que no me explico en condiciones. Por supuesto que la voy a querer un montón, eso ya lo sé y aún no ha llegado, y que la voy a cuidar bien, no tengo ningún tipo de reservas en ese sentido. Como digo en el post, estoy tejiendo una manta para ella, me hace ilusión y me entretiene la espera, así que como para no taparla después... Pero me ocupe de ella con cariño no significa que la humanice, me conozco y sé que la querré "perrunamente", sin olvidar nunca que es un perro, no una persona.

Jesús Miramón dijo...

Qué envidia, siempre he querido tener un perro pero, como suele suceder, y veo que no soy el único, mi mujer nunca ha estado de acuerdo, no le gustan. Los de las fotografías son absolutamente preciosos, qué difícil elección. Felicidades y que lo disfrutes mucho.

Teresa, la de la ventana dijo...

Gracias, Jesús. Aún no sé cual será la mía, pero son tan iguales que me da lo mismo.

Anónimo dijo...

Vengo más a este blog que a mi casa , desde que has puesto esas caritas :
sí te explicas bien ,pero me pareció que tenías reservas a tratar a un perro como un miembro de la familia.
Lo es, acaba siéndolo , no sé si eso es humanizarlo , supongo que sí .
Otra cosa es vestirlos de bailarina o de primera comunión ,o que coman en tu misma mesa, eso no.
...
Es verdad que son tres gotas de agua , yo en mi delirio sólo vi 3 fotos de una única perra .
Jeje.

(Reyes)

Teresa, la de la ventana dijo...

Claro que son parte de la familia, Reyes, eso lo tengo claro. Están contigo durante años, y te quieren de verdad. Pero creo que parte del amor que se merecen a cambio de tanto como te dan es precisamente eso, no perder nunca la perspectiva y mantener cada uno su sitio, que no será mi cama, sino la suya, en la cocina, y sin jugar con su dignidad poniéndoles disfraces ni vestiditos humillantes, y sin caer ni comportamientos idiotas como autodenominarme "su mamá".

Son igualitas, es normal que te confundieras.