lunes, 14 de marzo de 2011

En la cocina


Es curioso cómo desde que tengo a la perra vivo mi casa de otra manera. Aparte de ir cerrando puertas a mi paso, poner en alto las cortinas o parapetar enchufes, ahora disfruto mucho más de mi cocina. Lea se revoluciona mucho más si estamos en el salón (demasiados estímulos, rincones y cosas emocionantes que descubrir), así que muchas veces terminamos las dos en la cocina. Yo con mis libros y mis trastos, y ella con sus juguetes. Es la única manera de evitar andar corriendo detrás de ella para impedir que muerda los cables o se coma los rodapiés. Algo que no me incomoda, al contrario. Siempre he ha gustado pasarme ratos largos en la cocina, no sólo mientras guiso, sino porque sí. Quizás porque esta cocina mía es tan distinta a la de mi madre, siempre demasiado fría como para estar más tiempo del estrictamente necesario. Aquí (de hecho, estoy escribiendo desde la cocina) se está muy a gusto, hay luz, espacio, y entre juego y lectura siempre hay algo (rico) que hacer o pensar en hacer en un futuro. 

También me está resultando muy chocante, a pesar de que era esperable y me habían hablado de ello, volver a casa y encontarse a ese animalito saltarín haciéndome la ola, contentísimo de volver a verme. Lo cierto es que se está acostumbrando muy bien a mis ausencias, y yo a su presencia, porque está claro que no es lo mismo volver a una casa silenciosa y vacía que encontrarse un recibimiento tan cariñoso y entusiasta.

¿Se me nota lo contenta que estoy?


7 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...

¿Aún no la has sacado a descubrir el mundo? Ya verás, moverá la cola con tal energía que parecerá que se le vaya a caer.

Peque dijo...

felicidades

coro dijo...

Jajajaj, qué buenos recuerdos me traes: cachorros buscando planes por toda la casa. Y por cierto, ay, sácala ya a la calle!!!

Teresa, la de la ventana dijo...

Es que aún no puede salir: le falta una vacuna. Todavía falta un mes.

Tochi dijo...

Me alegro mucho, mucho de que hayas encontrado algo tan sencillo y tan tierno que te llene de alegría. Aplausos para ti y para Lea.

Si algún día tengo un perro (que lo dudo, soy muy asquerosa) sería sin duda uno de esa raza, me chiflan

Teresa, la de la ventana dijo...

Pues sí, Tochi, la verdad es que ha llegado en el momento más oportuno: con tiempo a mi disposición para dedicarle, y acoplándose de maravilla a mi día a día actual.

Voy a intentar subir un video, para que la veais en acción.

Babunita dijo...

Ayyy, si que se lo pasa uno bien con mamy en la cocina, mamy se trae el netPC y lee el periódico por las mañanas conmigo mientras se toma café y suelta bufidos, mamy bufa casi como las gatunas, le han debido enseñar ellas...