domingo, 27 de marzo de 2011

"Vidas elevadas", de Miguel Baquero


He terminado de leer el libro de Miguel Baquero, "Vidas elevadas", esta tarde, tomándome un té con leche y una palmera de chocolate en la pastelería Mallorca de mi barrio. Un auténtico ecosistema en sí mismo, este sitio, pero eso es otra historia. Hoy ha llovido y ha hecho sol, viento, calor y frío en cuestión de horas, y como a mí me gusta mucho este tiempo loco, sobre todo si te obliga a llevar el paraguas y quizás a usarlo, me he ido a dar una vuelta y he terminado allí, riéndome sola con la gracia y el salero de Miguel. Aunque un poquito asustada de pensar que el mundo literario (poético, en este caso, pero lo mismo da...) sea ni la milésima parte de lo que Miguel, con su estilo socarrón y exagerado hasta la caricatura, muestra en su novela. Vamos, que si voy a terminar siendo como esos tres poetas prefiero seguir del otro lado, quedarme en la orilla del lector y que sean otros los que se enfanguen en la cosa de escribir y venderse.

El libro me ha gustado mucho, como prácticamente todo lo que he leído de Miguel. Es divertido, mordaz y tremendamente crítico, sin caer en la crueldad. Aunque podría haberlo hecho, pero, como pasa cuando se trata de Miguel Baquero, le salva el humor.
Por cierto, o me he saltado alguna página, o no me he enterado de la historia del ascensor que tan importante es, según la contraportada, para el desarrollo de la historia...

4 comentarios:

Alice se perdió dijo...

Yo lo he empezado ayer y no podía evitar la carcajada a cada página. Es la caña este Miguel...

Carmen dijo...

Una palmera de chocolate y un té con leche. Qué bueno. Todo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Yo me he reido un montón, Arantxa. Miguel tiene un don, sí.

Mucho, Carmen. Pasé un rato muy agradable, la verdad.

Miguel Baquero dijo...

:-DDDDD Gracias