lunes, 2 de mayo de 2011

Veneno de efecto lento

 No es tanto recordar lo que hubo lo que más duele, sino la imposibilidad de poder hacerlo en el futuro. Seguir viviendo, y ser consciente de que hay y habrá momentos que desearías vivir a su lado, y que no será posible hacerlo. Es entonces, mucho más que cuando te asalta un recuerdo feliz del pasado, cuando más cuenta te das de lo sola que te has quedado, y de lo insustanciales y dañinas que pueden llegar a ser las mejores cosas de la vida si no tienes con quien compartirlas.

14 comentarios:

Peque dijo...

Es un camino duro, pero hay que andarlo, pensar que ya no hay dolor ni sufrimiento por su parte, eso ayuda.

Anónimo dijo...

Yo no creo que las mejores cosas tengan que ser insustanciales y dañinas si no está quien quisierámos que estuviera, porque nos tenemos a nosotros mismos, pero si es cierto que la capacidad para disfrutarlas merma considerablemente.
El dolor durará siempre, pero se suavizará, y como triste consuelo podemos pensar que de algún modo la persona perdida siempre estará con nosotros.
AnónimaGolden

Teresa, la de la ventana dijo...

En eso estoy, Peque. Esa es otra, cribar los recuerdos y que los finales no contaminen el resto, ensombreciéndolo todo. Es complicado, duro y muy, muy difícil.

No siempre lo son, AnónimaGolden, a Dios gracias, pero a veces sí, y es entonces cuando se pasa peor, porque son cosas chulas las que te ocurren, por eso, porque brillan más que el resto, el choque es más brusco, y todo el chiringuito de resistencia que te habías ido montando se tambalea.

Alice se perdió dijo...

El duelo es un proceso largo, Teresa. Es difícil desde fuera proporcionar consuelo o encontrarlo desde dentro, pero si bien parece imposible a día de hoy, pasará, aunque nunca olvides. Tenemos pendiente ese café o esas cañas...

Un beso,

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Recordar lo pasado es doloroso pero creo que aun lo es mas el no poder compartir lo que viene, esos momentos felices que no seran nunca como debieran porque no esta a tu lado tu otra mitad.
Vicent

el chico de la consuelo dijo...

Un beso fuerte y ten un cajon lleno de buenos recuerdos que ponerte cada mañana. Ya te lo han dicho poco a poco reconstruyendote.

Teresa, la de la ventana dijo...

Ya imagino, Arancha, sé que es normal lo que me pasa. En cuanto a la kedada, a la vuelta, sin falta te llamo.

Así es, Vicent. Lo vivido está ahí, pero lo de ahora está cojo. Y lo estará siempre.

De esos tengo para no repetir modelo durante mucho tiempo, Chico.

Gracias a todos.

Babunita dijo...

Nosotras, como sabes apenas tenemos esperiencia en eso, salvo en los casos en los que es natural, porque la vida así lo ha estipulado, el padre, es la única persona importante a la que ha perdido mamy, a los que eliges para que te acompañen todavía no los hemos perdido nunca y no nos hacemos a la idea del dolor... Ánimo!!

Miguel Baquero dijo...

Ánimo, teresa, sólo puedo (y sólo sé) decirte eso

blog marlei dijo...

Leí tu entrada cuando aún no había ningún comentario y no supe qué decirte...Y hoy sigo sin saberlo......
.......Por si acaso:
¡Aupa Teresa¡ ¡¡Animo¡¡

Maria dijo...

Es dificil hacer un comentario, sobretodo cuando estoy convencida de que el dolor siempre estará presente. Habrá momentos de nostalgia y muchisimos otros en los que se nos parte el corazon.
¡ Más ánimo!

Teresa, la de la ventana dijo...

Gracias de nuevo a todos.

SONVAK dijo...

No te conozco, pero sé lo que es perder a alguien muy querido, sé lo que es que la rabia y el dolor lo desgarren a uno por dentro y que la impotencia se haga un nudo en la garganta. En mi caso han pasado 7 años. La rabia se ha convertido en una triste resignación y los recuerdos en un tesoro que guardo en mi corazón.

Ánimo y un fuerte abrazo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Gracias, Sonvak. En mi caso no hace ni seis meses, y la sensación es al mismo tiempo de incredulidad por que ya haga casi medio año, y también de irrealidad, como si de repente hubiesen borrado casi veinte años de mi vida de golpe. No es fácil, no, más que nada porque es antinatural. Yo tenía que haber envejecido a su lado, pero no me ha dado tiempo.