sábado, 4 de junio de 2011

"Webos fritos - Recetas y momentos"


De nuevo, como tantas otras veces, ver materializarse a un bloguero conocido desde hacía años ha sido toda una experiencia. Positiva. Altamente recomendable y enormemente grata. Cuando llevas años leyendo a alguien, cuando lo que cuenta forma parte de tu día a día, ponerle carne mortal a las caras que ves en fotos es siempre un paso que a mí me da bastante respeto dar, pero que no rehuyo, porque casi siempre es bonito y compensa. Así fue ayer. Llevaba años sin pisar la Feria del Libro de Madrid, pero decidí acercarme porque hace unos días, en la Feria del Libro de aquí, de Las Rozas, ya había visto el libro y estuve en un tris de comprarlo, pero no llevaba dinero y al final no volví. La posibilidad de que la autora me lo firmara implicaba conocerla: entre eso y lo mucho que me apetecía el libro, no podía dejar pasar una oportunidad tan buena. Así que cogí el autobús, el metro hasta Retiro y allí me planté, en la cola. Y allí estaba ella, Su, con su señor esposo, el magnífico fotógrafo de sus recetas, una pareja de lo más simpático y cariñoso. Cuando llegó mi turno, ya con el libro comprado en mis manos, fue como encontrar después de mucho tiempo a una vieja amiga. Un momento muy especial y muy agradable.

Ya en casa, pude comprobar que, como era de esperar, les ha quedado un libro precioso. Si os gusta cocinar, o simplemente comer, compradlo: sólo con mirar las fotos ya alimenta...

P.D. Y no quiero pasar por alto el encuentro con la editora de Su, una lectora anónima y fan de esta ventana que consiguió ponerme colorada con su entusiasmo por encontrarse conmigo... ¡Gracias mil!

3 comentarios:

Alice se perdió dijo...

Es cierto que es un momento especial ese del encuentro y la "encarnación" de alguien al que admiras en pantalla. A mí me pillaste por sorpresa, traidora...jeje.

Besos,

Teresa, la de la ventana dijo...

Bueno, eso, el factor sorpresa, también tiene su aquel, ¿o no? ;-)

Miguel Baquero dijo...

Yo creo que la gente que cocina bien tiene quebtener, por fuerza, buen corazón