domingo, 3 de julio de 2011

Tres


Hoy me he dado cuenta de que hace mucho tiempo que leo el periódico en diagonal. Es decir, que apenas leo con atención los titulares, y los pocos artículos o reportajes que creo leer, me los ventilo en un momento, leyendo deprisa y corriendo y saltándome incluso párrafos. ¿Por qué? Pues no tengo ni la menor idea. Pero el caso es que lo hago. Y la verdad es que no me gusta. Me parece una falta de respeto a los que lo han escrito. Ya que lo compro, o lo cojo en un bar, creo que lo más coherente es leerlo. Palabra tras palabra, sacándole algo de sustancia, si es posible. Porque prisas, lo que se dice apuros de tiempo no tengo. Cero. Así que ¿por qué esa celeridad en acabar pronto, pasando páginas a lo loco, diciendo "he estado leyendo el periódico" cuando es mentira y de las gordas?

Y lo peor es que yo sólo me compro el periódico una vez a la semana. El domingo. Lo llevo haciendo desde 1982. Lo recuerdo así de claro porque fue el año del mundial de fútbol en España, el de Naranjito. Yo tenía quince años, estaba en el instituto y me había leído por mi cuenta "Cien años de soledad". Un día, por casualidad, descubrí que García Márquez escribía un artículo en "El País" todos los jueves, si mal no recuerdo. Y empecé a comprar el periódico ese día. Aquellos fueron los primeros que entraron en casa de mis padres. Porque mi señor progenitor jamás fue un padre de esos que llegan a casa después del trabajo y leen el periódico. Las únicas páginas de diario que yo vi en mi casa durante mi niñez fueron las que envolvían el pescado. Cuando me aficioné a leer no sólo las páginas de Gabo sino también las otras, me enteré de que los domingos el periódico no sólo era más gordo (¡Bien! Más por el mismo precio...), sino que también regalaba una revistilla en color. Fue entonces cuando empecé a comprar "El País" los domingos. Fueron muchos años haciéndolo, décadas, hasta que apareció "El Mundo" y fui entremezclando, más que nada porque me gustaba el suplemento "Crónica", porque lo que es el "Magazine" siempre me pareció eso de "Largo, largo y maldito lo que valgo": mucho ruido y pocas nueces, mucha foto, mucha moda y poca chicha. Y en esas estoy ahora. Sigo el ritual de comprar el periódico los domingos, y lo leo, o eso digo. Porque lo que hago es mal leerlo, y ya llevo demasiado tiempo así. Hasta el punto de que algún domingo he roto mis costumbres y, realista por una vez, ni siquiera lo he comprado. Pero el malestar por no hacerlo aparece invariablemente a lo largo del domingo, porque me falta algo, así que la semana siguiente vuelvo al kiosko. Y lo vuelvo a hacer: lo leo otra vez a salto de mata, malamente. Y no. No quiero. Así que desde hoy volveré a leer el periódico del domingo desde el principio hasta el final. Todo. Aunque el periódico me dure toda la semana entrante. Porque no tengo prisa. Porque no me gusta esa sensación de incapacidad total para concentrar mi atención durante un rato largo. Porque los que lo escriben, se lo merecen.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, tampoco exageres.
Si no te apetece no te apetece y punto, las costumbres cambian como cambia la vida .
Yo ya no uso Armani Code y siento que me falta algo , jeje pero en este caso no tengo más remedio que adaptarme.
Y en cuanto al respeto de los que escriben , piensa que es una profesión que está destinada a desaparecer y que la mayoría de ellos escriben lo que alguien les dicta , así que tampoco te estás cargando un trabajo glorioso .
Ya no hay columnistas como Gabo, hoy te encuentras al Prada ése o al Reverte siempre diciendo lo mismo .
...
Una vez más, opinión de perroflauta , ya sabes.
Besitos y feliz domingo, con periódico o sin él.

(Adivina quién soy , esto no me deja comentar con mi perfil ).

Anónimo dijo...

Pues el Babelia de ayer estaba sensacional con la entrevista de Enric Gonzalez a Oz; la reseña de muñoz molina al libro sobre lorca y la de montero al libro de Miguel Mena entre otros.
Para leer reseñas refritas de agencia no hacen falta periodicos...hay un montón de gente que sabe escribir noticias bien contadas reflexivas...lo mismo pasa en la tele y sin embargo hay islas de grandeza periodistica como el informativo de Vallés en 24 horas.

ecdlc de anonimo playero con conciencia de mal padre.

Teresa, la de la ventana dijo...

Claro que sé quien eres, Reyes. Precisamente esta mañana pensaba en lo fácil que sería reconocerte incluso sin que firmases tus comentarios anónimos (ya ves, telepáticas andamos). Pero no exagero ni pizca: me da rabia no ser capaz de concentrarme, andar tan dispersa, total para qué, si dijeras que ando estresada y corriendo sería comprensible que leyera a toda leche, pero no es el caso. Me cabrea hacer eso, porque también implica ir por la vida informada a medias, y mis restos de periodista se rebelan.

Ya sé que hoy, con Internet, no hacen falta periódicos, Chico, ni libros, si me apuras. Pero es más una cuestión de principios y disciplina mental: odio esa dispersión, quizás porque me parece un anticipo de un futuro deterioro neuronal que me jode muchísimo. Así que, mientras pueda, voy a intentar leer todas las palabras y todas las letras.

Anónimo dijo...

Veo que Reyes coincide conmigo en haberle pillado el truco "al Reverte". Yo también hace tiempo que me cansé de leerle una y otra vez los mismos artículos, algo por desgracia muy extendido entre los columnistas semanales...

A veces le sacamos mas gusto al ritual que al hecho en sí. Plantéate si lo que verdaderamente te gusta es leer el periodico los domingos o el levantarte e ir tranquilamente al kiosko prontito a comprarlo, si lo que realmente te gusta es esto último la cosa cambia.

Vicent.