miércoles, 3 de agosto de 2011

A byciclette

Aprendí a montar en bici a los seis años, después de una temporada con sus correspondientes ruedines, primero dos, luego uno y a volar. Y desde entonces, siempre he tenido bicicleta. La última es una híbrida, más urbana que campera, que he usado muy poco, y que he estado a punto de vender en un ataque de antidiógenes que de vez en cuando tengo. Pero fue bajar a hacerle unas fotos y entrarme una pena enorme ante la idea de deshacerme de ella. ¿Por qué? Pues porque está muy nueva, es bonita, ligera y me apaño estupendamente con ella, incluídos los cambios (que mi trabajito me costó comprenderlos, la verdad sea dicha). Y aprovechando que ahora vivo en un sitio relativamente pequeño y clemente en cuestión de tráfico, me he animado a cogerla otra vez. Pero no para ponerme en forma, no. Como medio de transporte. Para moverme por el pueblo. Así que la he puesto a punto, y ya llevo dos días usándola. Voy perdiendo poco a poco el miedo a los coches (será porque no hay muchos, es agosto...), y también a los cacos (la dejo atada a la puerta de los sitios, que sea lo que Dios quiera...), y reconozco que estoy empezando a disfrutar de la rapidez para llegar a los sitios en comparación con ir andando. Otra novedad en mi vida. Una más.



YVES MONTAND
A BICYCLETTE

Quand on partait de bon matin, quand on partait sur les chemins
À bicyclette
Nous étions quelques bons copains, y'avait Fernand, y'avait Firmin
Y'avait Francis et Sébastien et puis Paulette
On était tous amoureux d'elle, on se sentait pousser des ailes
À bicyclette
Sur les petits chemins de terre, on a souvent vécu l'enfer
Pour ne pas mettre pied à terre devant Paulette

Faut dire qu'elle y mettait du coeur, c'était la fille du facteur
À bicyclette
Et depuis qu'elle avait huit ans, elle avait fait en le suivant
Tous les chemins environnants à bicyclette
Quand on approchait la rivière, on déposait dans les fougères
Nos bicyclettes
Puis on se roulait dans les champs, faisant naître un bouquet changeant
De sauterelles, de papillons et de rainettes

Quand le soleil à l'horizon profilait sur tous les buissons nos silhouettes
On revenait fourbus, contents, le coeur un peu vague pourtant
De n'être pas un seul instant avec Paulette
Prendre furtivement sa main, oublier un peu les copains
La bicyclette
On se disait "C'est pour demain, j'oserai, j'oserai demain
Quand on ira sur les chemins, à bicyclette

2 comentarios:

blog marlei dijo...

Yo ando detrás de una moto. Es algo que lleva mucho tiempo esperándome. Ya veremos. Pero seguiremos tras ella, cueste lo que cueste. ;)

La bici ocupó su sitio, y menudo sitio hace años.

Yo no era sin bici. No sé que habrá sido de aquella Orbea de monte. Pobre¡¡

¡¡Donde andará¡¡¡ Snif, snif.

Saludos Teresa.

Teresa, la de la ventana dijo...

Yo no me atrevería a cogerla por Madrid, Peñas. Demasiado humo y demasiados coches. Por eso me parece una pena no aprovechar lo de vivir en un sitio relativamente pequeño.

Uys, la moto son palabras mayores. Nunca me han llamado la atención, quizás porque hasta hace nada no había tenido garaje.