sábado, 6 de agosto de 2011

Noche toledana

 Desde que Lea llegó a casa, no consigo despertarme después de las siete y media. Realmente no sé si me despierto sola o son las patas de la perra rascando la puerta de la cocina las que lo hacen. El caso es que abro los ojos tan temprano como cuando iba a trabajar, con la diferencia de que entonces necesitaba un despertador y ahora no. Lo peor es que llego a la hora de la siesta con necesidad de dormir, y aunque me resista a las tres, termino rindiéndome a la evidencia a las cinco, y tengo que echarme un rato para descabezar el sueño una media hora como poco, porque se me cierran los ojos y quedo inutilizada para cualquier actividad física o mental.

Esta noche, a las cuatro, Lea ha empezado a llorar y a rascar la puerta. Me he despertado con un sobresalto en medio de un sueño interesantísimo del que ya no recuerdo nada. Cuando he visto la hora que era, me he temido lo peor, que, lógicamente, no se ha hecho esperar: los lloros han dado paso a los ladridos. La perra estaba muy nerviosa, como cuando la dejo sola durante muchas horas y vuelvo a casa, y no para de saltar sobre mi y lamerme como si no hubiera mañana. Imposible volverla a encerrar en la cocina y seguir durmiendo, estaba demasiado despierta y no había manera de que se quedara quieta y callada. Luego me he dado cuenta de la razón de un comportamiento tan raro y tan a deshora: Lea ya es "mujer". Acaba de empezar con su primer celo. Y la pobre anda con las hormonas disparadas en todos los sentidos. Lo mismo se tumba apática perdida durante horas que lloriquea frente a la puerta para que la saque a la calle, algo que jamás había hecho. Apenas come y sólo quiere estar conmigo, día y, como he podido comprobar, también noche. Después de un rato, ya más tranquila, supongo que se habrá dormido: yo lo he hecho, y, cómo no, he abierto los ojos a las siete y diez.

Hoy dejaré la puerta de la cocina abierta. A ver qué pasa. Necesito dormir unas cuantas horas seguidas, mañana vuelvo de excursión, y tengo que mantenerme medianamente despierta para poner un pie detrás del otro sin tropezar...

7 comentarios:

Juanjo_ML dijo...

Está hecha toda una mocita!!! Qué guapa es!!! :)

Teresa, la de la ventana dijo...

Sí que está mona, ¿verdad? Esta foto es de esta mañana, había que inmortalizar el paso "de niña a mujer", que diría Julio Iglesias...

Ángela dijo...

Es lindísima esa perra. Preciosa. ¿Vas a dejarla criar?

Teresa, la de la ventana dijo...

No, Angela. Está previsto operarla allá por octubre o noviembre, calculo, antes de que tenga el segundo celo.

Alice se perdió dijo...

Pero Teresa, con esa carita se le perdona todo, mujer...

La peli bien, ¿verdad? No estupenda, pero bien...

Teresa, la de la ventana dijo...

Claro, Arancha. Es más, la estoy permitiendo dormir en mi habitación, algo que ni de coña le hubiese dejado hacer un mes atrás. Pero está mimosona y rarita, y a mí no me incomoda, al contrario: me deja dormir más rato.

La peli un pelín demasiado larga (creo que le sobraba una media hora), pero de las que te dan que pensar, desde luego.

Aroa dijo...

Pero sigue pareciendo una cachorrita. Valentín, que es igualito, pero en despeinao, también se esta haciendo mayor.... Los detalles me los voy a guardar.