sábado, 10 de septiembre de 2011

Back to school / Rentrée scolaire


La semana que viene me examino para ver en qué curso me meten en la Escuela de Idiomas, en inglés y francés. Hacía siglos que no me presentaba a un examen de verdad, exactamente desde el último que hice para la carrera, allá por 1990. Por suerte, no son pruebas para las que haya que estudiar, sino todo lo contrario: tengo que ir con lo puesto, a lo que salga con lo que tengo aprendido a lo largo de toda una vida de estudio y uso de ambos idiomas. El que haya una parte oral y otra escrita supone cuatro tardes de exámenes. Y confieso que no estoy nada nerviosa, pero cero: lo que sí tengo es mucha curiosidad y ganas de ver qué sale.

Porque en octubre empieza una nueva etapa de mi vida. Otra. Después de casi un año en plan sabático, de descompresión y redescubrimiento de mí misma, vuelvo a estudiar, y lo hago con ganas e ilusión. Los idiomas siempre se me han dado bien, y los asocio a buenos momentos. El inglés, a una actividad extraescolar que disfruté siempre muchísimo, y que me permitió siempre ir por delante con comodidad en el colegio en esa asignatura. El francés será siempre Thierry, mi familia de Francia y los mejores años de mi vida. Así que retomarlos en plan escolar, se presenta ante mí como algo estimulante y apetecible. Algo que, de hecho, llevo esperando con impaciencia desde que solicité plaza, allá por el mes de abril. Volver a comprar libros de texto, volver a tener compañeros de clase, volver a tener deberes. Cosas que daba por perdidas y que, mira tú por donde, voy a recuperar. 

La vida es rara. La vida da muchas vueltas. Y nosotros debemos darlas también, al compás, para que no nos maree tanto cambio. Para, después de todo y a pesar de los pesares, terminar disfrutando de cada volantazo del destino.


6 comentarios:

PENSADOR ALS NÚVOLS dijo...

Felicidades: volver a estudiar es un placer; seguro que disfrutarás. Tienes mucha razón, la vida da muchas vueltas y nosotros tenemos que darlas con ella, intentando no perderle el paso.

Carla dijo...

¡Es un momento emocionante! Principio de curso. El olor de los libros nuevos (nunca me gustó el olor en sí, pero sí las sensaciones que evoca), empezar libreta nueva, la intriga por quiénes y cómo serán los nuevos compañeros de clase, los nervios de los exámenes... ánimo con este nuevo comienzo!

Alice vio la luna... dijo...

Teresa, has dado en el clavo. Hay que saber aprovechar los volantazos que da la vida y no perder nunca el compás.

Un beso (espero que te encuentres mejor). :-)

Toy folloso dijo...

Y vas a empezar por las mismas fechas que los críos.
¿Rejuvenece eso?.

Juanjo_ML dijo...

¡Pues que bien verte tan ilusionada!

Yo este año quiero retomar el francés, de momento por mi cuenta, y si el trabajo me lo permite y no me destierran igual me apunto otra vez después de navidades al instituto francés, porque llevo un par de años que no doy ni palo.

Cela me plaît aussi!!!!

Teresa, la de la ventana dijo...

Gracias a todos por los ánimos, esta tarde veremos qué pasa. Es curioso que todo se aproxime, llevo meses viéndolo lejos, y de pronto me veo ya comprando cuadernos y encargando libros de texto.

Pensador, sólo intento adaptarme a lo que viene lo mejor que puedo. A veces no queda otra.

Gracias, Carla, a mí sí me gusta el olor a libro. Y a goma de borrar.

Bien, Arancha, fue poca cosa. Gracias.

A ver qué pasa, Peñas. Intentaré conservar la calma, aunque hace tanto que no hago un examen que no sé cómo voy a reaccionar.

Toy, empiezo en octubre, creo que cuando los institutos y las universidades. Pero claro que rejuvenece, ¿no ve el cutis tan terso y lozano que tengo? :-)

Très bien, Monsieur _ML. Donc on parlerons on Français maintenant, d'acc?