sábado, 24 de septiembre de 2011

Reciprocidades


A veces, la vida te sonríe. Y no te queda más remedio que devolverle la sonrisa. Hasta que llegas a un punto en el que no sabes quién sonrió primero. Y lo mejor de todo es que no importa demasiado. Porque lo bonito es que entre las dos, la vida y tú, habéis creado algo parecido a una corriente de retroalimentación de buenas vibraciones, un toma y daca en el que ya no sabes si estás contenta porque las cosas te van bien, o precisamente las cosas empiezan a funcionar de manera especialmente positiva porque estás animada y llena de entusiasmo.

El caso es que funciona. Y da igual quién empezó.

7 comentarios:

Peque dijo...

es que en esta vida es fundamental cómo te quieras tomar las cosas. Si ves la parte positiva todo va rodado( más o menos), pero como te empeñes en verlo por el lado malo, te metes en una espiral difícil de abandonar

Pep dijo...

No podría encontrar definición más bonita de "buen rollo"

Teresa, la de la ventana dijo...

Es una de esas cosas que sobre el papel suenan estupendamente, Peque, pero que no es tan fácil llevar a la práctica, por más que pienses que es cierto, y que seguro que funciona. No. No todo es ponerse. Sea por carácter, porque las circunstancias no ayuden, por lo que sea. Por eso, cuando ocurre, cuando ves saltar algo así de la teoría a la práctica, palpable y real, cuando ves que de verdad era cierto, que funciona, y no te lo está contando nadie a quien le ha pasado, sino que te está ocurriendo a ti, entonces es algo increíble. Y se retroalimenta una vez más.

Me alegro de que te guste, Pep. :-)

Arancha dijo...

Bonito y cierto. Me alegro, Teresa.

Un besazo,

Speedygirl dijo...

Fácil de decir, difícil de hacer a veces, no? Aunque dicho así suena taaaaaaaaaaan bien!

Teresa, la de la ventana dijo...

Gracias, Arancha. Ojalá esto se contagiara, como la gripe... Te daba un abrazo que te pasaba el virus a la de ¡Ya! ;-)

Pues es aún mejor de lo que suena, Speedygirl. Por cierto, bienvenida.

Hombre, Peñas, ya conté lo difusa que es a veces la línea entre sueño y vigilia, pero en este caso, tengo claro que estoy bien despierta. Dura demasiado como para andar sonámbula tanto tiempo...

Alice vio la luna... dijo...

Me haría falta un abrazo tuyo, la verdad. A ver si podemos...