viernes, 18 de noviembre de 2011

Convaleciente

Hoy he hecho esterilizar a Lea. Me lo recomendó el veterinario hace meses, y aunque me daba cosilla por lo pequeña que es todavía (cumple un año en enero), decidí que, si había que hacerlo (o era mejor hacerlo), cuanto antes, mejor. Y allá hemos ido, al Hospital Veterinario de la Universidad Alfonso X el Sabio. Todo ha salido bien, como era de esperar, pero no deja de ser una intervención con anestesia general y le han abierto la tripa. La perrita está silenciosa y mohína, supongo que algo le dolerá, a pesar de los medicamentos que le he dado. En todos estos meses me he encariñado mucho con ella, aunque tampoco tiene mucho mérito: es cariñosa, alegre y bonita como un peluche vivo. Me hace compañía, llena la casa y consigue siempre animarme con su cariño desinteresado e incondicional. Vamos, lo que viene siendo un perro. Pero que para mí es algo nuevo, desconocido, y cada vez que me muestra su amor loco y sin límites, el corazón me hace una pirueta. Es bonito que te quieran, aunque quien lo haga sólo sea un bichejo pequeño y peludo, pero para quien tú eres lo más importante del mundo.

5 comentarios:

Atonau dijo...

Pues a tener en cuenta.... suele cambiarles el ánimo... el carácter... así que a darle amor... ahora en tiempo y en calidad.... los dolores deberían desaparecer rápido.... aún más rápido que cuando a una mujer le hacen cesarea.... ¿me podrías contar cual fue la recomendación del veterinario?....

No dijo...

Ayyy pobrecita Lea, ojalá se recupere pronto.
Te entiendo a la perfección cuando describes los beneficios de tener perro; los comparto por entero ;)
Un besi

Anónimo dijo...

Discrepo con el comentario de Atenau: (con una buena estadística bajo la manga) siete gatos esterilizados y cada uno sigue siendo igual que antes de la operación y por cierto, completamente distinto a todos los demás. Y eso de que te sientes querido aunque sea "sólo" por un bichejo, supongo que será una forma de hablar, o puede que no, entonces irás aprendiendo que hay alegrías, sensaciones, etc. que "sólo" ellos podrán darte.

Teresa, la de la ventana dijo...

El veterinario no me dijo nada de cambios de carácter, pero sí que era bueno para evitar embarazos psicológicos, infecciones de útero (bastante frecuentes) o tumores cuando sea más mayor.

Son muchos, No, de momento la única preocupación ha sido precisamente ésta: operarla y quitármelo de enmedio. Que dure.

Bueno, Anónimo, valoro el cariño que Lea me tiene, es un descubrimiento precioso que he hecho a lo largo de este año. Hasta el punto de que creo que no podría estar sin perro ya. Pero por supuesto que no es comparable al de un humano. Son dos planos distintos. Y no tengo ganas de polemizar, porque sabes mi opinión al respecto (sigo pensando lo mismo que aquí:
Dignidad animal ). Y es que me temo que adivino quién eres, y como siempre que hemos tratado estos temas, ha habido movidas y me sé cómo terminará, no quiero entrar al trapo. Aunque me temo que ya lo he hecho...

Atonau dijo...

Pues como veterinario tengo una estadística algo más amplia que 7 casos.