jueves, 24 de noviembre de 2011

Doce meses


Un día cualquiera sientes cómo la tierra tiembla bajo tus pies. No le das importancia, o sí, pero te obligas a olvidarlo, aunque no lo logras. Porque algo en tu interior optimista se ha roto, y lo sabes, has notado perfectamente el "¡Crack!", aunque intentes convencerte de lo contrario. Será inútil. Tu vida empezará a experimentar sacudidas que te avisan de lo que va a venir, más tarde o más temprano. Eso tampoco lo tienes claro, lo que supone añadir el vértigo de la incertidumbre a la certeza de lo que sabes que llegará antes o después. En las primeras pasas miedo, mucho, pero luego te acostumbras, vas asumiendo que las réplicas seguirán, cada vez más fuertes, más destructivas, y que un día llegará el Big One. 

Y llega. Y tu vida se hace añicos. Definitiva e irreversiblemente. Y es imposible de pegar, por mucho esmero que le pongas, por muy hábil y paciente que seas, por una sencilla razón:  faltan trozos. Lloras todo lo llorable, te secas las lágrimas, te remangas y decides hacer lo único que puedes hacer: barres, colocas, y tiras. Y, sin proponértelo apenas, ligera de equipaje, continúas andando. Porque la tierra de nuevo es firme bajo tus pies. Y tu obligación (y tu privilegio) es seguir viviendo.

Mañana hará un año que terminó todo. Y doce meses desde que todo empezó de nuevo.

7 comentarios:

Bichejo dijo...

Solo mandarte un beso muy fuerte.

Teresa, la de la ventana dijo...

Llevo el camino andado en los pies, Peñas, es parte de mí. Para bien y para mal.

Otro para ti, Bich, guapa. Y ponte buena de tu resfriado.

blog marlei dijo...

Me asomo por tu ventana desde hace algo menos, tal vez desde hace unos diez meses, y creo que en alguna ocasión ya lo he comentado.
Tal vez no esté de más escribirlo de nuevo.
Yo te sigo con asombro.

Un abrazo
(besakarda bat, que por aquí decimos a veces).

Miriam dijo...

Un abrazo...

Reyes dijo...

Ánimo,lo estás haciendo muy bien .
Creo que estaría orgulloso .
Lo sabes.
..
Abrazos.

neoGurb dijo...

Como siempre, qué bien dicho lo dices. Tu vida acabó hace un año, y fue algo irreversible. Y en ese momento empezó una vida nueva, distinta de la que habías pretendido, pero que será lo que ahora pretendas. No solo los gatos tienen siete.

Rojo dijo...

Y has tirado para adelante admirablemente bien.