martes, 15 de noviembre de 2011

No tengo arreglo


Ya he contado en varias ocasiones lo poco disciplinada que puedo llegar a ser. Que me gustan mucho las agendas y los plannings, pero más aún me gusta tachar e incumplir lo que apunté apenas unos días antes, todo bonito, bien pensado y perfectamente medido. Ultimamente mi lado caótico está más revoltoso que nunca, y no paro de incumplir de la manera más brutal lo que planifico cuidadosamente y llena de seguridad en que esta vez sí lo cumpliré. Me da rabia ser tan poco firme para ciertas cosas y saberme capaz de serlo como el acero en otras. Realmente lo que me fastidia es la falta de control de mis impulsos anárquicos, mi nula capacidad de hacerme con esa rebeldía mía contra mi propia disciplina. Y es jodido, porque me encuentro enmedio de dos tendencias muy equilibradas en mi forma de ser: me gusta organizarme, esa sensación de control absoluto, de saberme dueña de mi tiempo y mis actos, pero creo que aún me gusta más la de romper lo previsto, de también tener en mi mano el poder de hacerlo si quiero. Lo malo es que cuando tengo épocas así, de caos incontrolable, también me queda después una mala conciencia de lo más molesta, porque sé que no estoy haciendo las cosas como es debido.

Y así ando. Perdiendo el tiempo con planes que luego no cumplo, que sé que no cumpliré casi en el momento de ponerlos por escrito (como si el papel fuera una garantía de nada...). Y sintiéndome culpable por no cumplirlos, pero al mismo tiempo tremendamente libre por poder pegarles una patada y salir corriendo, sacando la lengua y haciendo al final lo que me da la gana...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que estás descubriendo, quizás redescubriendo, una nueva forma de vivir la vida, lo que te lleva a entusiasmarte con muchas cosas, y ya sabes, quen mucho abarca, poco aprieta.
Pero aun así por lo que cuentas aquí, tambien cumples numerosos compromisos autoimpuestos.

Susana

Teresa, la de la ventana dijo...

Eso es cierto, Susana, justamente es eso lo que me está pasando: estoy abriendo aún más mi horizonte, y el día sigue teniendo 24 horas... Pero bueno, soy así, y esa es mi lucha desde que recuerdo. Solo que a veces me agobio yo sola un poco, y lo cuento. Pero ya voy viendo que o lo cuento estupendamente por aquí o se me ve el plumero rápido. ;-)

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Pensaba que te habias hecho el tatuaje de la foto y te habias arrepentido...

Teresa, la de la ventana dijo...

Nooooo, Gonzalo. Los tatuajes no me van nada, pero nadita. Me agobia la posibilidad de no poder quitármelos cuando me canse o cuando ya no me peguen por edad o por simple deterioro de las carnes.

No dijo...

Por un momento he pensado que te habias hecho un tatoo y te iba a aconsejar...cuando me he dado cuenta que no iban por ahi los tiros jejeje ;)

Déjate llevar...no te analices tanto.
Ese es mi consejito ;)
Besiiiii

Jean Bedel dijo...

Se dice que los planes y las "ToDoList" están para no cumplirlas, y menos mal que es así, eso nos hace más libres :-) Cumplir una lista de cosas por hacer al 100% puede suponer una vida ordenada y segura, pero sin duda mucho más aburrida y esclava.