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Reconozco mi fobia irracional hacia ciertas palabras. No por su significado, que no tiene por qué ser desagradable ni ofensivo. Pero son palabras que a mí me ponen nerviosa, me chirrían, vaya, que me dan mal rollo, y hacen que salten mis alarmas. No sabría explicarlo, pero sí que reconozco el malestar que me provocan: me ponen de mala leche de forma automática. Es más, el hecho de comprobar que alguien las usa, me predispone contra esa persona. Ya nunca la volveré a mirar de la misma manera.
"Entrañable" es una de esas palabras. Me suena a zalamero, sobón, empalagoso, cursi e hipócrita. Sé que su significado no es ése, no hay más que ver lo que dice el diccionario, pero a mi me hace pensar en todo eso. Y no puedo evitar mirar con recelo y picores a quien la pronuncia, mientras él me mira "entrañablemente", con carita de no haber roto un plato en su vida y sonrisa beatífica...






10 comentarios:
¡Pues somos igual de horrorosas, porque a mí me pasa lo mismo! Aunque hay veces que es al revés: una palabra que odiaba por la persona que acostumbraba a usarla, de repente deja de serlo, por oírsela a alguien a quien tengo en muy alta estima.
Pues mira, eso no me ha pasado todavía. Pero si se trata de "entrañable"... uf... mira que tiene que ser maja la persona que la use. Por cierto, bienvenida a mi ventana, Sara M.
Ahhh...qué entrañable el post. Me parece que vas a tener que dar el manual de instrucciones en el grupo de teatro, o al menos una hoja de ruta.
Me despido por un tiempo, tengo por delante una quincena mala, esperada y temida, en la que habrá entrañas por desgracia, que quizás sea el final de una mala racha; es como prefiero plantearmelo.
Cuídate el tattoo. Y un saludo a Lea.
Susana
A mí me fastidia mucho, pero no por su significado, ni por el que le imagino (sé a lo que te refieres, y me ha alegrado mucho leerlo, porque creía que era cosa mía que me cayeran bien o mal las palabras), sino por el uso (abuso, en realidad) que se hace de ella. La idiocia se extiende por doquier y entrañable es demasiado manejable como para que no entrañe peligro de mal uso. Detestable y malísimo el juego e palabras que acabo de hacer. Dame en toa la frente.
Espero que las cosas no sean demasiado duras en los próximos días, Susana. Que pasen rápido y lo mejor posible. Se te echará de menos.
Creo que has dado en el clavo, Wolffo: el uso exagerado deja a algunas palabras manoseadas como billetes de 5 euros. Pero el jueguecito de palabras... vamos... pa matarte... :-P
Quería poner (no se porque se me ha colado el comentario aquí de otro post) que a mí la palabra entrañable me recuerda automáticamente a programas de televisión como Cine de Barrio o el de la Campos los domingos (no se ni como se llama). Cada dos por tres usan el palabro :-)
me encanta el rincón de la foto, me parece muy apetecible, y la butaca, preciosa. ¡Debes estar como una reina, leyendo en ese sitio!
Coincido absolutamente. Odio el término. Cuando alguien lo usa ante mí se lo hago notar. Cosa más cursi y babosa, por Dios...
¡Me parto!
Creo que la he utilizado delante tuya e incluso juraría que la he aplicado a tu persona...
Diosdelcielotodopoderoso.
Hinco la rodilla derecha, alzo mi mano a cielo y: ¡PIDO PERDÓN!
jaja.
Buenas noches, entrañable :P
Si la hubieses usado, mi querida Itzi, te hubiese fulminado con mi mirada más asesina, no habría hecho falta ni abrir la boca...
Así que... cuidadín... ;-PPPPP
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