viernes, 15 de febrero de 2013

Por qué he vuelto

Pues porque me hacía falta, aunque haya tardado en darme cuenta. Y es que yo funciono así: no suelo dar vueltas a las cosas obsesivamente, o sí, pero no es consciente, así que vivo bastante tranquila, sin angustias, hasta el momento en que decido, rápidamente y sin titubeos. ¿Cuál es mi proceso mental? Muy sencillo. Dentro de mí, ocurren cosas, y no puedo controlarlas: ellas van a su aire, se van cociendo a fuego lento, modificándose, mutando solitas, sin ayuda de nadie, en segundo plano. Yo no me doy cuenta de lo que me está pasando; quizás me huelo algo, pero todo es tan difuso que no llega a captar toda mi atención, y lo dejo estar, total, no me molesta demasiado. Hasta que un día, el menos pensado, todo salta por los aires. Lo latente pasa a ocupar el primer plano, y tengo que ocuparme del asunto. Y es fácil, porque todo está ya decidido, aunque yo aún no me haya enterado. Así que sólo queda ponerlo en marcha.

Así ha pasado con esto, con el blog. Llevaba meses raruna, y no tenía claro el por qué. Al mes de cerrar la ventana abrí otro blog, y me gustó hacerlo, los aires nuevos me hacían falta, y me sentaron bien, pero pronto el ritmo de escritura empezó a espaciarse, y nunca me abandonó del todo una extraña sensación de dejavú. O "dejaecrit", para ser más exacta. Una ya escribió tanto aquí y sobre tantas cosas que demasiadas veces lo que tenía en la punta de los dedos me sonaba demasiado, y terminaba por frenarme y no escribir nada. ¿Y ahora? ¿No temo que vuelva a pasarme eso? Pues no. Y no porque en estos meses me hayan pasado cosas extraordinarias de las que pueda nutrirme para los próximos posts, no. Ni siquiera si así fuera, no es mi estilo contar con pelos y señales mi día a día. Pero sí que siento esa ilusión con la que he vivido los mejores momentos de este blog. Ese ponerse a escribir o a pensar y que el tiempo pase sin sentir. Ese poder concentrarme y que nada me saque. Eso llevaba meses sin sentirlo. Lo estoy sintiendo de nuevo. Y es genial. Sólo por eso merece la pena volver.

6 comentarios:

violetazul dijo...

Y yo que me alegro de que estés de vuelta!
Nos hemos cruzado en la blogosfera, tu en mi casa y yo en la tuya ;)

coro dijo...

Volver por tus fueros! Qué bien!!

Teresa dijo...

¡Gracias, chicas! :-)))

Jean Bedel dijo...

Me alegro que hayas vuelto jefa. Aquí como un clavo :-)

Anónimo dijo...

Yo creo que todo se reduce a tu necesidad de escribir, el marco en el que lo hagas va cambiando según tu situación personal y tu estado de ánimo.

Te gusta escribir, las idas y venidas son lo de menos, lo importante es que necesitas poner negro sobre blanco lo que piensas, lo que imaginas, lo que sientes, da igual que lo hagas en un blog que en un cuaderno, lo harás siempre.

A mi particularmente me alegra mucho que sea aqui, donde te encontré casualmente hace años.

Vicent

neoGurb dijo...

Yo me alegro mucho. Bueno es tener referencias, y que no se pierdan.

Bienrevenida. Besazos.