lunes, 25 de marzo de 2013

De los tipos de abrazos (V): Abrazos de amor


Se trata del Abrazo por excelencia, en la medida en que en muchas ocasiones los anteriormente descritos no son sino etapas intermedias o maneras de llegar a éste. En él se reúnen las mejores características de los anteriores, aunque también tiene rasgos propios del sentimiento amoroso, del que toma su nombre, y que no comparte con ninguna otra manera de abrazar. Con el abrazo gratis tiene en común el desinterés, un cierto sentido filantrópico y caritativo, pues aunque nadie desdeña la correspondencia en un abrazo de amor, lo principal en estos abrazos es el hecho de dar, de entregarse al otro, de ofrecer, olvidándose de uno mismo. La sonoridad del abrazo dicho aparece en los de amor, puesto que en un abrazo de amor es posible, e incluso recomendable, susurrar palabras adecuadas a un momento tan íntimo en el oído del otro, lo cual añadirá emoción e intensidad a un instante volcánico por definición. La calidez y seguridad de un abrazo de envolver está presente en todo abrazo de amor que se precie, puesto que la sensación de que el mundo exterior, con todas sus maldades y peligros, se queda fuera, también suele aparecer en este tipo de abrazo. El abrazo de amor también comparte la fuerza físico-mental del abrazo de fundir, afectando tanto a cuerpo como espíritu, en la medida en que el amor también reúne, indisolublemente, ambas facetas, la física y la mental, o lo que es lo mismo, lo sexual y lo emocional. No se ha descrito nada mejor en materia de abrazos que uno de este tipo, con lo cual se deja abierta una puerta a la investigación para superarlo, aunque la mayoría de los entendidos considera que en este campo ya está todo definitivamente descubierto. 

1 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...

Nada que añadir. Es el ABRAZO con mayúsculas, el más dulce de todos.