domingo, 7 de abril de 2013

Una cuestión de coherencia


A veces es necesario tomar decisiones que sabes que lo cambiarán todo, precisamente para que todo se quede como está, porque es así como tiene que ser. No se trata de poner una zancadilla al cambio, ni al progreso, ni a la evolución personal, nada de eso. El cambio es inherente a ti, y no lo obstaculizas, pero hay cosas que son los pilares de tu personalidad, y sabes que por mucho que evoluciones, soportan el peso de lo que eres, y sin ello estaríamos hablando de otra persona. Así que, como no eres cobarde y sabes que será un dolor necesario y pasajero que te ahorrará otros mayores y futuros, actúas. Porque sabes de sobra que, aunque no sea fácil, aunque te trastorne, aunque parezca estúpido objetivamente hablando y a cualquiera a quien se lo contaras te miraría con cara de "Tu eres medio lela, chiquilla...", más sufrimiento te traería no hacerlo, y, a fin de cuentas, la opinión ajena te importa bien poco cuando lo que quieres es ser capaz de dormir tranquila y reconocerte en el espejo cuando te mires.

Y es que todo se reduce a eso. A una coherencia interna que, como bien dice la palabra, te mantiene unida, con una solidez propia que sólo puede venir de ti misma y de tus actos, de la armonía entre lo que piensas y lo que haces. Y sabes muy bien que, sin ella saltarías en pedazos. Dejarías de ser tú, y sí, tus trozos se terminarían por juntar de nuevo, formando algo que tendría tu cara, y tus andares.

Pero no serías tú.

5 comentarios:

Mauro Navarro Gines dijo...

Ante todo y sobre todo, uno es como es, con lo bueno y con la maleta de lo no bueno a cuestas. Por ello, imposible renunciar a lo que te arma como persona en este mar incierto en que vivimos. Por ello, es coherente seguir siendo como uno es. Y quien guste gozar de ese plato que le ofreces que se siente a la mesa y lo deguste y el que no lo quiera que pase de largo y punto. Pero ante todo coherencia y a lo hecho, pecho. Un saludo ...

José Antonio Peñas dijo...

¿Sabes? No sé lo que te dirá otra gente. Yo te miro a la cara y veo a una persona que, sí, es compleja, pero sobre todo es honesta y sincera, consigo y con los demás.

Francamente, si alguien te cree medio lela, el problema lo tiene él

Teresa A. dijo...

A ver, Mauro, no soy tampoco del "Soy como soy y punto", para nada. Soy flexible, y adaptable, y me reviso constantemente, pero hay cosas que compruebo cada cierto tiempo que son parte de mi sustancia. Y a veces es chungo defender eso, pero la contrapartida es peor.

Si hasta yo lo he pensado, Jose... Pero chico, esta medio lela me cae ya bien, son muchos años... :-)

Rojo dijo...

Adoro ese último párrafo.

José Luis Ríos Gabás dijo...

Sí, al final siempre estamos solos, mirado en sentido absoluto.

Un saludo