viernes, 13 de diciembre de 2013

Desidia

Creo que no soy la única que anda desganada con el blog, la blogosfera languidece y la gente ya no escribe ni actualiza con el brío y la garra de antaño. Supongo que las cosas tienen su momento cumbre, y el de este espacio mío pasó hace mucho. Lo estoy comprobando al releer hacia atrás buscando posts para el audioblog. Mis días de gloria bloguera pasaron, es un hecho comprobable a golpe de calendario, y no puedo hacer nada por evitarlo. Recuperar las entradas que más me gustan y hacerlas escuchables sólo me está sirviendo para ser consciente de que o ya no tengo nada que contar, o he perdido el toque de cómo hacerlo. 

No cerraré, porque sé que puedo volver a encotrar la veta otra vez, cuando menos me lo espere. Pero voy a intentar no agobiarme al comprobar lo que es un hecho: ya no escribo como antes. Mis posts no son más que vueltas a lo mismo, a un intento de justificarme frente a mí misma, la primera, y frente a los que todavía se dejen caer por aquí. No quiero convertir el blog en el muro de las lamentaciones que ya es, así que intentaré callarme si no tengo nada mejor que decir. Y seguiré grabando los posts que sí merecen la pena y que me recuerdan que hubo un tiempo en que yo era una bloguera interesante.

6 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Mauro Navarro Ginés dijo...

Todo en la vida obedece a impulsos aunque a veces nos empeñemos en creer lo contrario. Por ello y si saber a ciencia cierta el porqué unos días nos comemos el mundo y otros nos arrastramos a ras del suelo. Yo te leo siempre y siempre también disfruto con lo que escribes. Un abrazo y sigue con este quehacer que aunque te cueste creerlo se agradece.

Anónimo dijo...

Tú lo has dicho, todo tiene un momento y en internet esa máxima se cumple aún más a rajatabla. Quién se acuerda ya de Myspace? nadie. Lo mismo está ocurriendo con los blogs y exactamente igual pasará con Facebook y Twitter.

Internet es algo vivo, que evoluciona continuamente y lo que ayer nos parecía el medio más adecuado para expresarnos puede que ya no lo sea hoy y así sucesivamente.

Vicent.

Calamidad dijo...

Son ciclos, Teresa. No hay que pensar demasiado en ello y sobre todo no hay que pensar en ello en función del éxito o no del blog (supongo).

A mí me gusta leerte y me gusta apuntar tus recetas en mi recetario de papel para algún día probarlas en los fogones.

miedoslibres dijo...

Todo pasa. Pero no todo se olvida.Y así está bien. También el final del camino es bonito.

miedoslibres dijo...

Todo pasa. Pero no todo se olvida.Y así está bien. También el final del camino es bonito.