lunes, 23 de diciembre de 2013

Que alguien me saque de aquí


Hace tiempo que dejé de adornar la casa por Navidad. Me desmotivó una familia nada amiga de la fanfarria navideña, que se reúne, se regala cosas o come a lo grande porque es lo que toca, pero no porque lo sientan de verdad, ni porque les apetezca lo más mínimo. Me pudo su falta de ilusión, y ahora soy incluso peor que ellos. Si pudiera esfumarme hasta el ocho de enero, lo haría. Porque en mí se ha cumplido eso de que estas fiestas son veneno cuando te falta alguien cercano. Doy fe de que lo son. Son días dañinos, en los que los recuerdos no son los más ponzoñosos, paradójicamente. Lo que más se clava es el presente. Y lo por venir. Ni está, ni estará. Nunca. Jamás. Y cada vez irán faltando más personas queridas, ley de vida, con lo cual será aún peor. Pero bueno, la ventaja de todo esto es que dura lo que dura, y pasa, hasta el año que viene. Así que vivo estos días horribles como un peaje que me cuesta pagar, pero que pago, cerrando los ojos y andando muy deprisa, para que pasen lo más rápido posible.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es la parte negativa de estas fiestas, como bien dices por ley de vida cada año que pasa hay mas personas queridas que ya no están y eso te amarga en estas fechas.

A mi también me ocurre y el caso es que antes sí que me gustaban pero con el paso del tiempo han pasado de ilusionantes a indiferentes y ultimamente a casi odiosas.

Animo.

Vicent.

Anónimo dijo...

A mí me encantan estas fechas...y curiosamente todos los q me faltan son los responsables.
Mi padre, cuando yo era niña y mientras vivió convirtió estos días en días de ilusión , mi hermanito (q ya murió) decoraba cada año el árbol con esmero y mi hermana (q también se ha ido ) cantaba un villancico q nos ponía los pelos de punta.
A ellos los recuerdo a diario, claro, pero en estas fechas más y con más alegría. Se lo merecen porque sí y por todo el empeño q ponían en Navidad.
Me gustan las bolas y las luces de mi árbol , pero los mejores colgantes son los recuerdos q están colgados en mi corazón y q me alegran el alma.

Es duro en principio, pero grato conseguir cambiar nuestra visión y cambiar nuestro dolor por la alegría de haber compartido vida (agradecimiento).

Somos seres eternos experimentando.

Un abrazo

Calamidad dijo...

A mí me encantaban estas fechas. Luego faltó mi padre, mi madre empezó a enfermar, etc. y las cogí mucha tirria. También me gustaría meterme en un agujero y salir a la luz el día 8, pero en vez de eso trato de que pasen lo mejor posible, obviándolas un tanto a base de quedar con toda la gente que pueda (importantes o no) y no estar demasiado en una casa de mis padres sin mis padres. Son días duros, Teresa. Espero que no lo hayan sido demasiado para ti.

Un beso muy fuerte y ¡feliz año nuevo!